
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Se acerca fin de año y es tiempo de balances. Y aunque a 2012 aún le quedan algunos días, en los que cualquier cosa puede pasar, no hace falta esperar al 31 a la noche para reconocer que el que termina ha sido un año muy difícil para la gestión de Cristina Fernández.
Frustrados avances por las Islas Malvinas
Una de las metas del Gobierno para este año era la de poder exhibir avances en la discusión con el Reino Unido por la soberanía de las Islas. La Presidente insistió en el pedido de diálogo, al mismo tiempo en que el Gobierno denunciaba a las petroleras que operaran en la zona con permiso unilateral. La embajadora en Gran Bretaña, Alicia Castro, generó malestar en el gobierno británico cuando sorprendió al canciller William Hague en una conferencia. La administración de David Cameron sigue resistiéndose a debatir sobre la potestad del archipiélago y el gobierno de las 'Falklands' llamó a un referéndum para definir su "estatus político". Ahora la tensión sube porque Reino Unido bautizó "Tierra de la Reina Isabel" a un sector de la Antártida.
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Idas y vueltas por la gestión del subte
Hubo un acuerdo inicial, hasta se aumentó la tarifa, pero luego Mauricio Macri dio marcha atrás, lo que inició una pelea entre el Gobierno Nacional y el porteño que se extendió durante casi todo el año. El tema fue llevado al Congreso, donde se sancionó una ley que transfería de forma compulsiva el servicio de Nación a Ciudad. Aunque a lo largo del año, Macri insistió en que su gestión no podía aceptar a los subtes en malas condiciones, finalmente decidió hacerse cargo a partir de 2013.
Cepo al dólar y trabas a las importaciones
Uno de los principales objetivos del Gobierno para la gestión en 2012 era el de pagar abultados vencimientos de deuda. Para ello introdujo un torniquete para evitar la fuga de divisas, lo que incluyó trabas al ingreso de importaciones y restricciones a la venta de dólares. Ambos recursos generaron una parálisis en distintos rubros. Los sectores productivos no podían trabajar porque no ingresaban insumos, y el sector inmobiliario se desplomó ya que sus precios se encuentran dolarizados. Las restricciones cambiarias impulsaron el dólar 'blue' en el mercado paralelo, cuya cotización se acercó a los $7, contra los $4,65 del dólar oficial, con presión sobre la inflación. En este marco, el Gobierno se propuso a terminar con la "cultura" de la dolarización y la Presidente pesificó sus ahorros, que alcanzaban nada menos que los US$3 millones.
Los problemas con la expropiación de YPF
Con un déficit de miles de millones de dólares en la balanza comercial energética por el aumento de las importaciones, y con el objetivo político de recuperar el dominio de la agenda que había perdido, el Gobierno avanzó, con apoyo opositor, en la expropiación de la mayoría accionaria de la petrolera, entonces en manos de la española Repsol. Pero Repsol reaccionó con una demanda ante el CIADI y amenazó con enjuiciar a toda empresa que quisiera asociarse a YPF. Además, el Gobierno dispuso una virtual intervención del sector petrolero que mal predispone a las empresas a invertir. Miguel Galuccio, CEO de la compañía, hace malabares para atraer al capital mientras disputa poder con Axel Kicillof, el comisario político dentro de la petrolera. Por otro lado, las provincias se quedaron sin acciones como se lo habían prometido, y sólo se conformaron con sillas en el directorio.
El fallido procurador, una victoria de la oposición
Si el año del Gobierno fue malo, el de la oposición fue peor. Pero, los bloques no cristinistas al menos se aseguraron no dejar pasar al polémico candidato del Ejecutivo al cargo de Procurador General de la Nación. Tras la renuncia de Esteban Righi, motivada por la acusación del vicepresidente Boudou de ser parte de una trama para perjudicarlo (la Justicia luego dictaría su sobreseimiento), el Gobierno impulsó a Daniel Reposo para el cargo. Objetado por ser cercano a Boudou y por adulterar datos de su currículum el Gobierno finalmente decidió retirar el pliego ante un seguro rechazo en el Congreso.
Scioli, el peor enemigo
La sucesión es uno de los grandes problemas del cristinismo. Por eso se juega a la re-re. Sin embargo, Daniel Scioli aguarda ser coronado como el candidato de Cristina Fernández, aunque sea a pesar de ella. Scioli blanqueó sus aspiraciones en mayo lo que causó un cortocircuito con el Gobierno que intentó asfixiarlo financieramente al negarle recursos para pagar el aguinaldo de mediados de año. La estrategia de desgastar a Scioli fracasó, con el resultado indeseado por el oficialismo del crecimiento de la imagen positiva del gobernador bonaerense a quien, finalmente, tuvieron que auxiliar con fondos.
Máximo, el líder que no fue
Cualquier expectativa sobre la irrupción de Máximo Kirchner como un líder político capaz de hasta disputar la Presidencia de la Nación se desvaneció cuando su madre, la Presidente, tuvo que salir de emergencia a socorrerlo porque presentó un cuadro de artritis séptica en la rodilla. La mandataria trajo a su hijo hasta Buenos Aires, para internarlo en la exclusiva Clínica Austral. De esa forma, la figura de Máximo como hombre fuerte, en las sombras, del Gobierno se vino abajo.