La sorpresa consistió en que
Scioli fue desbordado por el fracaso de una convocatoria que, horas antes,
Gustavo Maragoni, presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, anticipaba
"espectacular". Desde entonces ocurre el habitual reproche cruzado:
hay que encontrar un culpable, que obviamente no puede ser Scioli, y realizar su sacrificio expiatorio que el llamado
'mundo de la política' encuentre
'aceptable'.Sin embargo, mucho más importante que mirar hacia atrás consiste en que
Scioli encuentre cómo superar tan grave deficiencia frente a convocatorias futuras. Ese debería ser su Norte, aún cuando suponga tomar decisiones dolorosas. Especular conque, en breve, todos olvidarán el fiasco, no es suficiente.
Resulta interesante alcanzar algunas conclusiones sobre el fiasco en el Único:
1. Scioli creía que conseguiría una fotografía aérea del estadio colmado y ni siquiera obtuvo una fotografía de una tribuna completa. Para lograr imágenes de acto multitudinario, los fotógrafos y camarógrafos tuvieron que reducir el lente, y eso
'no rinde' demasiado.
Muchos intendentes bonaerenses faltaron a la cita, y los escasos que sí llegaron lo hicieron sin el acompañamiento imprescindible. Scioli creía que precisaría de los intendentes como demostración de fortaleza personal pero
no quería adeudarles la convocatoria, tarea que imaginó que lograrían
Julio Iglesias + Cacho Castaña + Karina la Princesa. Pero hasta fracasó la comunicación de los invitados especiales musicales... Por lo tanto, es posible especular con una crisis del
'modelo Scioli' de acción política.
2.
¿Cuál hubiese sido el discurso de Scioli si el Único hubiese estado colmado? Esa es la pregunta que se hacen muchos. Resulta evidente que, cuando el gobernador observó cuál era la realidad de esa tarde de sábado,
Scioli improvisó, y recurrió a la reinvidicación de Néstor y Cristina como puerta de escape. Así ocurrió una paradoja: Scioli reivindicó al Frente para la Victoria, que se opuso a la realización del evento,
y volvió a desalentar a quienes lo consideran un posible referente del peronismo disidente o contestario o como quieran llamarlo.
3. Luego del fracaso de la agrupación
La Juan Domingo en términos de sumar adhesiones para Scioli, éste tuvo que improvisar lanzando a escena
La DOS, que también ha fracasado. Se abren
interrogantes sobre los mecanismos de construcción de poder de Scioli en la provincia que gobierna desde hace 5 años. Scioli todavía tiene que demostrar que no es un emergente de situaciones oportunas, y es complicado que esa sea la conclusión de un 2012 que lo encontró saliendo airoso de situaciones administrativo-financieras complicadas.
4. ¿Es Scioli
'el elegido'?, se preguntan ahora en el estratégico Gran Buenos Aires los jefes territoriales. Y todo esto ocurre
cuando Cristina Fernández de Kirchner trabaja en su plan B: la creación de un eventual sucesor, que estaba previsto que fuese
Amado Boudou, pero éste se ahogó en el '
caso Ciccone'. El
kirchnerismo cristinista busca un personaje joven, maleable o presionable que adhiera al
'relato' para promoverlo por todo el país. Pero
Scioli ha perdido otra oportunidad de surgir por anticipado como contracara de ese probable gobernador/intendente y es un grave error suyo reivindicar a Cristina cuando, al menos por ahora, la decisión del Frente para la Victoria no es acordar con él como eventual personaje de transición. Por lo tanto ha quedado, a su pesar, a mitad de camino, y
'la gente de la política' lo percibe.
5. ¿Y si no es Scioli, será
Sergio Massa quien emerja de la provincia de Buenos Aires? Por ahora, debería prevalecer el decoro y la cautela.
Massa estuvo a 3 bulones de sufrir una devaluación de su capital político... en el evento deportivo en Tigre. Entonces, ¿cuál es la prisa? En verdad,
la premura es de Cristina porque para ella, 2013 es más importante que 2015. Es en 2013 cuando ella deberá resolver si es posible o no la recuperación de su imagen pública positiva y si podrá repetir como eje de una campaña proselitista exitosa que le permita ambicionar con la reforma de la Constitución Nacional.
El nuevo discurso del Frente para la Victoria consiste en afirmar que con una "masa crítica" del 33% a 35%, igual podrían ganarle a un universo contrario fragmentado. La unidad sigue siendo un problema enorme de los opositores.
6. Scioli deberá replantear sus actos políticos futuros, su vínculo posible con los alcaldes bonaerenses, sus formas de alianzas y los personajes que pueden protagonizarla. Resultaría toda una sorpresa del 2013 político que llega que quien parecía que sería un personaje decisivo, fue licuado 3 semanas antes del Año Nuevo.