Tal es así, que dicen que el hijo de la presidente metió un cambio en la política de fricción con el peronismo que sostiene La Cámpora, y decidió iniciar una importante tregua con el peronismo tradicional para que no acabe, ahora sí, el reinado mismo de Cristina.
Ocurrió después del encuentro de Gestar, en Santiago del Estero, el viernes pasado, al cual concurrieron 8 gobernadores resistidos por la agrupación K en lo que fue la primera movida grande del peronismo después del cacerolzao del 8N.
Según '
El Tribuno' de Jujuy,
el gobernador de esa provincia, Eduardo Fellner habría sentenciado: "Hay que ratificar el modelo e ir por más". Estaban presentes también el mandatario de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; la de Catamarca, Lucía Corpacci; de La Rioja, Luis Beder Herrera; de Salta, Juan Manuel Urtubey; de Entre Ríos, Sergio Urribarri; de Tucumán, José Alperovich y el presidente de Gestar, José Luis Gioja.
También participaron, entre otros funcionarios, el Director General de Gestar, Diego Bossio; el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, la presidente provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich y el Presidente de la Federación Argentina de Municipios e Intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra.
Zamora, quien ofició de anfitrión, recalcó que "militante no es cualquiera y en esta militancia el legado que dejó Néstor Kirchner, es que desde la política se puede transformar la realidad de la gente sin que ningún obstáculo corporativo se interponga".
A continuación Eduardo Fellner recordó que "hubo un Ministro hace unos años que decía que las provincias del norte éramos inviables, y hoy nos sentimos parte de un gobierno que nos da la oportunidad de ser iguales", destacó.
Se trata de la charla con Néstor Kirchner, a días de que asumiera la presidencia, en cual el entonces presidente le comentó que lo habían llamado George Bush y José María Aznar, presidentes de USA y España y aliados por entonces en la guerra de Irak, y le habían dicho que le daban una gracia de 4 años –justo su mandato- sin cobrarle nada, para que resuelva los problemas financieros de la Argentina, que venía de declarar el default de su deuda.
"Qué buena actitud, que piola que te den ese tiempo", recordó Fellner que le dijo y el santacruceño lo cruzó: "¿Cómo qué bueno? Yo vine a resolver los problemas de Argentina, no a patearlos para adelante", recordó el gobernador jujeño que fue la respuesta de Kirchner. El canje de la deuda del 2005 confirmó las palabras de Kirchner.
La anécdota resonó en los oídos de Máximo Kirchner y alcanzó para conmoverlo. "Esto es espectacular. Difundan el video y que salgan por todos lados", ordenó a quienes lo rodeaban.
El entusiasmo de Máximo con el acto de los gobernadores corrió rápido en la organización que lidera y produjo no pocas contradicciones.
La mayoría de los gobernadores que lo escuchaban tiene y tuvo muchos problemas con La Cámpora. Fellner fue el que peor la pasó: su rival Milagro Sala lideró un acto de lanzamiento de Unidos y Organizados donde Andrés 'El Cuervo' Larroque la invitó a competir el año próximo. Esa movida se interpretó en su momento como la decisión de Cristina de subordinar al peronismo tradicional a esta nueva organización que paulatinamente debería ir reemplazandolo.
El giro, sin embargo, que insinuara Máximo no puede sino responder a un movimiento más amplio que estaría realizando su mamá, la Presidente. Según habría dicho una fuente de la Casa Rosada al sitio mencionado, "se llevó al extremo el armado propio y hasta acá se llegó, nadie imaginó que iban a cometer tantas tropezas, ahora va a girar al peronismo". Agregó además que "Cristina no es tonta y tomó nota que perdieron todas las elecciones que pelearon solos, como les pasó en las Universidades".
"Unidos y Organizados entró en convocatoria de acreedores", bromeó también un joven pero muy experimentado dirigente del peronismo, según el sitio.
De hecho, antes del acto de Santiago del Estero, los organizadores recibieron un inesperado respaldo de la Casa Rosada y hasta se mostraron interesados en potenciar el previsible respaldo a Cristina.
El desempeño de Axel Kicillof es otro factor que podría abonar estar teoría. Acumulando errores gruesos y cientos de enemigos internos en el Gobierno, atraviesa su peor momento. Hasta Hernán Lorenzino le quitó cámara.
Incluso, luego del cacerolazo, a la agrupación también le ocurrió algo similar: cumplieron con el acto previsto en Entre Ríos, pero allí cerraron la agenda. Quedó en la nada un acto que estaban organizando en el estadio Unico de La Plata e iba a ser un nuevo desafío a Daniel Scioli y al intendente Pablo Bruera.
Hasta Julio de Vido pareció revivir de entre las cenizas, aprovechando los cortes de energía eléctrica (otro tema que viene a maltraer a Kicillof). Fue él,
el nexo de siempre del Gobierno con los gremios y los intendentes del Conurbano, quien salió a hablar ahora de re-reeleccion de Cristina y no Amado Boudou.
Y el peronismo, más rápido y astuto, no dejó de tomar nota de las señales de que la aventura cristinista está en declive. El martes, durante el acto en conmemoración por la Vuelta de Obligado, en el que Cristina debía responder al paro de los gremios disidentes, el marco no era el de sus últimas presentaciones.
Los intendentes Julio Pereyra (Florencio Varela), Darío Díaz Pérez (Lanús) y Fernando Espinoza (La Matanza) movilizaron a la mayoría de la militancia presente y ocuparon la mayoría de los lugares. En minoría quedaron las banderas de La Cámpora aportadas desde Ramallo, San Pedro y San Andrés de Giles, de donde es la senadora provincial Marina Moretti.
En tanto, por la noche la cuenta de 'Facebook' de Cristina la mostró junto a Daniel Scioli, una imagen impensada meses atrás.
Acaso, ¿creyeron alguna vez los jóvenes camporistas que venían realmente a reemplazar a un movimiento que ha demostrado la mayor capacidad de adaptación de los últimos 60 años de la política argentina?