Los pagos por importaciones de energía insumieron U$S 8.432 millones, un 45% más que los U$S 5.798 millones pagados entre enero y septiembre de 2011.
Los intereses de deuda hicieron salir U$S3.177 millones, casi un 20% más que en igual lapso de 2011.
Y por último, en la cuenta de servicios que incluye el turismo extranjero al país y los argentinos que viajan afuera, reportó un egreso neto de U$S 2.671 millones, un 242% más que los U$S 779 millones de igual período de 2011.
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El BCRA admite que en el tercer trimestre del año los “egresos netos por turismo y viajes y pasajes” sumaron U$S 1.700 millones.
Y que esa cifra se descompone de una demanda para viajar al exterior por U$S 2.200 millones, “subiendo un 83% respecto a los egresos del mismo período del año anterior”.
En tanto, “los ingresos por los gastos de turistas no residentes en el país rondaron los U$S 530 millones”.
Según explica este viernes 16/11 el diario Clarín, el BCRA detalló que antes buena parte de la demanda de divisas para viajes quedaba registrada como “compras de libre disponibilidad sin distinguir su uso final”, lo que se alteró con las restricciones cambiarias que obligan a especificar el concepto de “viajes” para la compra de moneda extranjera.
Por eso el Gobierno decidió tiempo atrás extender el cepo a la compra de dólares para turismo y a la creación del impuesto del 15% a los pagos en tarjetas de crédito al exterior, medidas que no parecen estar resultando cuando ya se avecina el verano y los países limítrofes como Chile y especialmente Uruguay ofrecen tentativas ofertas para atraer el dinero de los argentinos.
Casi toda la caída de las reservas se explica por el déficit del tercer trimestre porque ingresaron, además, menos dólares por las exportaciones.
Sobre este punto es interesante el último informe de Economía y Regiones del 9 de noviembre que critica con cuestiona la falta de desarrollo del sector exportador que “con el actual modelo económico no ha propulsado el desarrollo al sector externo argentino, que continúa teniendo el mismo grado de concentración y vulnerabilidad que hace más de 20 años atrás. Luego de 10 años del modelo, en la actualidad la vulnerabilidad del sector externo argentino sigue siendo la misma de siempre. Un shock externo negativo en materia de precios de soja seguiría siendo letal para la salud macroeconómica de Argentina. De hecho, la caída en el precio de la soja en 2008 y 2009 y su fuerte impacto negativo en nuestro crecimiento verifican lo anterior”.
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Ámbito Financiero desgranó así el informe del Central: “ Uno de los segmentos en donde se nota aún fuerte salida de divisas es en el mercado turístico. De hecho, la demanda bruta en el mercado de cambios para la realización de viajes de residentes argentinos al exterior llegó a los u$s 2.200 millones en el trimestre, lo que significó una suba del 83% en relación con el mismo período del año anterior. Esto fue sólo parcialmente compensado por un ingreso neto de u$s 530 millones”
Y concluye que “el balance cambiario para el sector turístico terminó con un negativo de u$s 1.670 millones, un verdadero récord en los últimos años. De hecho, hasta 2010 el saldo era positivo y a partir de 2011 se volvió levemente negativo, para agrandarse notoriamente a partir de 2012. Es probable que en los meses de verano se registren nuevas cifras máximas en lo que respecta a la fuga de dólares por viajes”.