Esto es visto con interés por la Argentina. Aunque planteó un escenario conflictivo (ver nota relacionada), el viceministro de Economía, Axel Kicillof, consideró que las medidas adoptadas por el gobierno brasileño, podría "revitalizar la actividad de nuestro principal socio comercial".
Otros economistas también han destacado que durante este semestre la economía brasileña puede repuntar y darle un gran alivio a la Argentina que destina el grueso de sus exportaciones industriales al vecino país.
Este es el principal escollo de la economía argentina, que este año cerraría con un crecimiento menor al de años anterior. Pero no sufriría una retracción como en 2009.
Los otros factores que intervienen en la dimánima económica argentina ofrecen importantes oportunidades que el país debería aprovechar.
La soja, la principal 'fábrica' de dólares que tiene el país, alcanzó un nuevo récord en su cotización, y este viernes trepaba hasta los US$644 en Chicago. El maíz también rompía su marca histórica y alcanzaba los US$318,79.
Las subas se deben a un fenómeno coyuntural, como lo es la sequía que azota a USA. No obstante, los analistas económicos estiman que el precio de la soja se estabilizará por encima de los US$500, mucho más de los US$300 en que se ubicó la tonelada durante la crisis de 2008-2009.
Por su parte, China, el 2do socio comercial de la Argentina, sigue creciendo y mantiene su demanda de productos argentinos.
Entonces, ¿cómo es que "el mundo se nos cae encima" como plantea la presidente Cristina Fernández en sus discursos y repiten sus colaboradores y militantes?
"El mundo" le está ofreciendo una gran oportunidad a la Argentina. La pregunta es si la Argentina, mediante su Gobierno, está en condiciones de aprovecharlas.
Ante un escenario que, a primera vista, no parece tan oscuro como lo presentó el viceministro Kicillof, las advertencias del cristinismo resultan más una excusa para desconocer sus errores a la hora de gestionar la economía.
Las restricciones a las importaciones, que dejó a las industrias sin insumos, y el cepo cambiario, que afectó principalmente a los rubros inmobiliarios y de la construcción, son señalados como medidas generaron una situación crítica de la nada.
El mundo no está en contra de la Argentina, como afirma la Presidente siempre necesitada de un enemigo poco tangible.