La nueva central también incluye a Gerardo Martínez de la UOCRA, que si bien está en contra de la conducción de Moyano, no tiene reparos en elogiar al camionero, como lo demostró en un cruce televisivo que ambos protagonizaron recientemente.
Y Martínez es otra muestra de la aplicación de esa regla de Oro que se mencionó al principio. Se dice que se le encomendó al líder de los trabajadores de la construcción que entable negociaciones con Moyano para preservar la unidad de la CGT.
Martínez confirmó este jueves en declaraciones radiales que existe un "diálogo" con Moyano con el objetivo de "mantener la unidad" del movimiento obrero. Y como "no hay nada mejor para un sindicalista peronista que otro sindicalista peronista" mejor mantener las líneas de contacto, que por lo general se refieren a temas pocas veces ideológicos, sino, más bien, por cuestiones más pragmáticas.
No obstante, al menos en la superficie, Moyano prefiere mantener la distancia y no elige hoy acordar con sus colegas. Fue reelecto secretario general de la CGT la semana pasada, consumando la fractura de la central obrera.
Pero las coincidencias se mantienen. Moyano anunció que su CGT lanzará un índice de precios, una suerte de 'INdEC Moyano'. La preocupación por la inflación es algo que Martínez también mostró este jueves cuando consideró este jueves (19/7) que la suba de precios está desbordada por lo que "hay que buscar controlarla"
El sindicalista que estuvo sentado junto a la presidente Cristina Fernández en la cumbre antimoyanista que se celebró el lunes 16/7, calificó como "preocupante" el aumento del costo de vida y aseguró que la "inflación en la Argentina se desfasó y hay que buscar controlarla".
No es el 1er referente de la 'CGT Balcarce' que se expresa en ese sentido. Ya lo había hecho Andrés Rodríguez cuando afirmó que los números oficiales sobre la inflación estaban "descuidados".
La inflación, así como la suba del mínimo no imponible y la suba a los topes de las asignaciones familiares son temas en los que coinciden moyanistas y antimoyanistas. Tal vez en ese umbral se vuelvan a reunir los enemistados, pero no tan separados, dirigentes sindicales.