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¿Quién enoja más a Cristina: Scioli o Moyano... o Boudou?

Daniel Scioli y Hugo Moyano están en la agenda de Cristina Fernández de Kirchner, tan conmocionada por la escasez de dinero. Pero también Amado Boudou aparece. Y se viene otro tema con España. Y así como hay que seguir mirando Santa Cruz, también hay que ponerle un ojo a Río Negro...

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Última noticia para este boletín, anticipando un conflicto inminente:
 
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado de la Argentina "reciprocidad" en la seguridad jurídica de que gozan las empresas de aquel país en España.
 
"Entendemos que las empresas deben tener seguridad jurídica", señaló el presidente gallego, en un acto con empresarios en Ciudad de Buenos Aires, y "las empresas argentinas tiene seguridad jurídica en España, lo que pedimos es reciprocidad", dijo.
 
La visita de Núñez Feijóo coincide con la decisión del Gobierno argentino de suspender el acuerdo fiscal con España que evitaba la doble imposición impositiva.
 
No obstante, el presidente del Gobierno gallego lanzó un mensaje de tranquilidad y seguridad para el empresario gallego y español, ya que -explicó- las relaciones comerciales de Galicia y España con Argentina "están blindadas con la seguridad jurídica y con el estado de derecho español", informó la Xunta en un comunicado.
 
Núñez Feijoo expresó su "confianza" para, "entre todos, volver otra vez a una senda de seguridad y certidumbre, porque es bueno para nuestros países".
 
"Quiero trasladarles un mensaje de apoyo y confianza desde la Xunta de Galicia y el Gobierno de España", dijo Feijóo, que se ha reunido con el presidente de la Cámara Española de Comercio, Guillermo Ambrogi, y una representación de la Asociación de Empresarios Gallegos de Argentina (AEGA).
 
En tanto, en la agenda nacional hay que rescatar algunos temas, deslizados por columnistas dominicales.
 
Por ejemplo: deterioro renovado de Cristina Fernández de Kirchner en las encuestas de opinión pública.
 
Sergio Suppo en La Voz del Interior, de la ciudad de Córdoba:
 
"(...) Y un último resultado, en este caso de las encuestas que cada mes llegan al despacho del gobernador: Cristina ya tiene más imagen negativa que positiva entre los cordobeses.
 
Nada será suficiente sin que ocurran al menos una de estas tres cosas: que la economía recupere el crecimiento perdido y haya más ingresos en los estados; que la Nación pague lo que debe; o que De la Sota se decida a atacar el déficit de la Caja de Jubilaciones por la vía de una reforma profunda.
 
Los dos primeros supuestos no son especialmente posibles. Ir sobre la Caja es una decisión que De la Sota preferiría esquivar.
 
Los 1.600 millones de pesos que salen este año del Tesoro provincial para subsidiar el sistema previsional serán más de dos mil millones en 2013, contabilizando sólo un alza salarial de apenas el 20 por ciento. “Eso es inviable”, rezonga un ministro encerrado entre esos números imposibles y la reticencia de De la Sota a tocar la ley jubilatoria.
 
En apenas dos semanas, el 31 de julio termina la emergencia previsional dictada por el gobernador Juan Schiaretti. La decisión es no prorrogarla, lo que incrementaría el gasto en jubilaciones en unos 16 millones mensuales.
 
“Restablecemos la normalidad (que implica sacar los topes jubilatorios) y vamos a la Corte”, vuelven a anunciar en la Casa Espejada.
 
En abril como en mayo, De la Sota estuvo cerca de presentarse ante el máximo tribunal, pero se frenó, una y varias veces, seducido por expectativas que nunca se concretaron. Y también por la suposición de que la Corte es ahora más permeable que en sus comienzos a los deseos del trono.
 
La presentación está escrita y revisada por el estudio porteño del constitucionalista Alberto García Lema desde aquellos meses. El reclamo, al fin, es el mismo. Y consiste en pedir que la Nación pague la mitad del acuerdo bianual 2010-2011, unos 1.200 millones de pesos. (...)".
 
 
Crece la expectativa acerca de cuánto resiste Daniel Scioli el escenario que le plantea Cristina Fernández, cuya ansiedad oral puede ser síntoma de otras problemáticas...
 
Joaquín Morales Solá en el diario La Nación:
 
"(...) Tres cadenas nacionales de radio y televisión en apenas cuatro días requieren de un gran concepto de sí misma. Más que la repetición, sorprende lo que dice. La Presidenta no les habla a los argentinos, sino que apela a sobrentendidos para agraviar o chacotear con el mundillo político. El exceso discursivo la empuja también permanentemente al error o a la confusión, justo a ella que era una obsesiva perfeccionista con sus apariciones públicas.
 
Pertenece a un universo político con poco sentido republicano, es cierto, pero antes solía subrayar su apego a la ley. Ahora usó sus discursos para cometer dos delitos: primero anunció que desobedecería a la Justicia si ésta le ordenara movilizar la Gendarmería, y luego violó el secreto fiscal cuando expuso la situación ante la AFIP de un empresario inmobiliario que contó que el control de cambios fulminó su actividad.
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Daniel Scioli carece de márgenes políticos cuando el despotismo y la discrecionalidad han llegado tan lejos. ¿Cómo enfrentar con palabras amables a la furia de una persistente balacera? Scioli depende en estas horas de dos cosas. De él mismo, en primer lugar, si perdurara en su decisión de no renunciar. Pero también de la oposición antikirchnerista, porque estaría terminado si ésta se uniera al kirchnerismo para tumbarlo en el Parlamento de La Plata. Scioli tiene sólo cinco legisladores, si es que al final de cuentas fueran cinco y no menos.
 
Algunos amigos le han aconsejado al gobernador que se rebele ante tanta injusticia, aunque la decisión le termine costando la renuncia. Sin recursos, con permanentes huelgas, con una inseguridad desenfrenada y con la Justicia desautorizando sus decisiones políticas, Scioli debería, sin embargo, nacer de nuevo para hacer lo que le piden. (...)".
 
 
¿Es Amado Boudou un protagonista de los problemas anímicos que padece la Presidente de la Nación? Eso se escucha hoy día muy a menudo. Y se ofrecen anécdotas preocupantes.
 
Nicolás Wiñazki en el diario Clarín:
 
"(...) Un sondeo realizado por Management & Fit, por ejemplo, dice que el 38,8 % de los encuestados cree que la imagen de Boudou es “mala”, mientras que el 16,2 % la consideró “buena”. Entre los dirigentes sondeados, es quien peor ubicado está, seguido después por Hugo Moyano.
 
El Gobierno tomó nota de estas variables. También del avance de la causa Ciccone. 
 
En los últimos días, el juez Ariel Lijo y el fiscal Jorge Di Lello empezaron a recibir la información que pidieron a distintos organismos sobre el patrimonio de Boudou y de su novia, la también imputada Agustina Kämpfer; de Núñez Carmona, Vandenbroele y de otros imputados relacionados al mundo de negocios del Vice, como Juan Carlos López. A eso se sumaron algunos datos financieros sobre el proceso de la quiebra de la ex Ciccone que se usarán para seguir la pista del lavado de dinero.
 
Los operadores judiciales del Gobierno avisaron a la Casa Rosada que la causa avanzará a un ritmo ralentizado pero complicando todavía más la situación de Boudou, dijeron fuentes que protagonizan este proceso.
 
¿Qué hará la Casa Rosada? El peor escenario evaluado por los funcionarios es éste: Boudou arrinconado por la Justicia, obligado por las circunstancias a tomarse una licencia de su cargo. (...)".
 
 
Pero no hay que perder de vista a Daniel Scioli.
 
Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
 
"(...) Hay que darles la derecha a los voceros gubernamentales cuando se los oye hablar de los modos con los que ella está llevando adelante esa embestida. Es cierto: en esos menesteres la Presidenta se muestra implacable a la hora de encarar a sus enemigos. Y Scioli indudablemente se ha convertido en uno de ellos, si no en el principal. Porque hay que sentarlo al gobernador a su lado durante una cadena nacional sólo para enrostrarle sus errores como administrador, y recriminarle casi con esas palabras que ella y su esposo le dieron cuatrocientos mil millones de pesos desde 2003 a la fecha, y él termina pidiendo algunas monedas, comparadas con esa cifra, para poder pagarles a los empleados estatales. Ya hay algunas filtraciones en la Casa Rosada que permiten reconstruir parte de aquella conversación telefónica de hace una semana, y entender lo que siguió. "Ella fue durísima, le reprochó las operaciones de prensa y le aseguró que desde ahora le contestaría por la cadena nacional".
 
El encono hacia Scioli se tornaría por momentos en actitudes cercanas a la perversidad: ahora la Presidenta le exige que, si quiere recibir aportes desde la Nación, que primero les aumente los impuestos a los ciudadanos bonaerenses. Otra vez, como cuando ordenó retacearle fondos para pagar el medio aguinaldo, la presidenta deja ver que sus rencores están por encima de cualquier dosis de mesura política: el apriete sería contra el bolsillo de los ciudadanos bonaerenses, muchos de los cuales la votaron en octubre de 2011, no contra la administración provincial.
 
Desde los cuarteles del gobernador, en medio de esa parafernalia de agresiones que ha recibido de parte de los gurkas del cristinismo y de los duros cuestionamientos presidenciales, aseguran que el proyecto presidencial para 2015 de su jefe está más firme que nunca. (...)".
 
 
Siguiendo con Scioli, hay que agregarle Hernán Lorenzino, a quien le buscan trabajo alternativo para que desembarque sin dramas Axel Kicillof.
 
Eduardo van der Kooy en el diario Clarín:
 
"(...) La primera amenaza que le hizo ruido, de verdad, fueron sus encuentros con Hernán Lorenzino . El ministro de Economía le pidió, en nombre de Cristina, la sanción de la reforma tributaria bonaerense que incluyó el revalúo inmobiliario rural. A cambio le prometió la ayuda de $ 2.800 millones para abonar sueldos y aguinaldos en la Provincia. 
 
Aquella reforma fue sancionada y el Gobierno sólo giró $ 1.000 millones. Cuando Scioli lo encaró a Lorenzino, el ministro le contestó con una frase y una pícara sonrisa: “No podemos mandarte más. Qué le vamos a hacer....”.
 
El ministro de Economía, arropado en un perfil intrascendente, ha pasado a ser en esta historia un funcionario al cual no convendría restarle atención. Lorenzino fue director de Políticas de Financiamiento de Buenos Aires durante la administración de Felipe Solá. Intervino en el rescate de los patacones de la poscrisis. 
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En el Gobierno afirman que es quien mejor conoce los dislocados números de la economía bonaerense . También, quien le suministra diariamente a Cristina información económica de esa provincia, apuntando los supuestos desmanejos en que, a juicio suyo, incurriría Scioli.
 
Hay quienes presagian que, según sea el rumbo que tome el pleito entre la Nación y Buenos Aires, Lorenzino podría ser designado para el monitoreo financiero directo de la administración sciolista.
 
Una especie de interventor en el área que conduce Silvia Batakis. Nada podría hacerse, claro, con la oposición de Scioli. Pero el gobernador parece dispuesto a no librar ninguna batalla frontal.
 
¿Dejaría Lorenzino el Ministerio de Economía? Tal vez ese dilema podría zanjarse con un pedido de licencia. Tampoco su salida constituiría un problema insoluble para Cristina: la economía gira en torno a las decisiones del supersecretario, Guillermo Moreno, y en menor escala también del viceministro, Axel Kicillof.
 
La ofensiva cristi-kirchnerista en Buenos Aires posee una llamativa sincronización. Al ahogo financiero que forzó a Scioli a pagar los aguinaldos desdoblados –que desató una oleada de huelgas y protestas– lo acompañó una catarata de críticas de los principales funcionarios y legisladores K. (...)".
 
 
Otra vez: no quitar de la agenda a Scioli.
 
Marisa Álvarez en El Día, de La Plata:
 
"(...) Con su crítica a Scioli como administrador y gestionador, en medio de la crisis financiera que -también, y sobre todo- ha estallado en la Provincia, Cristina ha dejado definitivamente en claro que no fueron “zarpadas personales” las embestidas que sus coroneles y soldados desplegaron en los últimos meses, vía pedidos de informes, investigaciones especiales y cuestionamientos sobre la gestión sciolista. En la Gobernación no hay quien no crea ahora que esas movidas han sido en cumplimiento de órdenes de la Jefa, como les gusta a los K referirse a Cristina.
 
También se terminaron las dudas sobre la gravitación de esta pelea en la relación Ejecutivo-Legislatura y, por lo tanto -si se quiere- sobre la gobernabilidad. En los últimos días, el vicegobernador Mariotto marcó el paso desde la presidencia del Senado para mostrar que Scioli no obtendrá a partir de ahora la sanción de ninguna ley que merezca objeciones de la Casa Rosada.
 
Esa postura, asumida por Mariotto con el apoyo silencioso de La Cámpora y otros grupos K, la pasividad del resto del oficialismo y la persistente desorientación de la oposición sobre dónde pararse en medio de la pelea oficialista, mostró que la ofensiva no reconoce límites: se le denegaron a Scioli leyes de emergencia económica y cualquier otra que le otorgue instrumentos que el Gobernador defina como necesarios para salir de la crisis financiera que lo obliga a pagar el aguinaldo en cuotas pero que en el espacio K puedan ser entendidos como “ajustes” y por lo tanto inadmisibles por contrarios al “modelo”.
 
En este marco, la tormenta que se abate sobre la Administración bonaerense terminó de perfeccionarse cuando los otros dos Poderes dejaron aislado al Ejecutivo en el pago desdoblado del aguinaldo -en una misma tarde la Corte y los titulares del Senado y Diputados le ordenaron a Scioli depositar los fondos para pagar completos los haberes al personal de la Justicia y la Legislatura-; la Justicia falló en contra del pago en cuotas y naufragaron gestiones ante la Nación para hacerse de recursos extras para mejorar la liquidación del aguinaldo.
 
Todo, en un paisaje de revulsión signado por los paros en las escuelas y las dependencias administrativas de la Provincia y por las marchas y los piquetes que docentes y estatales desplegaron por las calles de la capital bonaerense. (...)".
 
 
Pero no es solamente Scioli el gobernador en problemas con su propia fuerza.
 
Dramático el caso que se está 'cocinando' en Río Negro, luego de las visitas de Cristina y pese al senador nacional Miguel Pichetto.
 
Adrián Pecollo en el diario Río Negro, de General Roca:
 
"(...) El proceso enigmático de Weretilneck incomoda a Pichetto. Ya no tiene precisión acerca de hacia dónde marcha cuando hasta hace poco sabía de cada traslación suya. La sospecha central radica en la relación que cultiva con Nación, especialmente a través del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Este funcionario recibió al cipoleño para seguir con sus bosquejos de la expansión K, siempre con la original visión de la Casa Rosada. Una versión indica que la presidenta Fernández ingresó y, entre otros dichos, reivindicó en Río Negro el proyecto justicialista y a Pichetto. Weretilneck reaccionó y prometió afiliarse al PJ antes de que concluya el 2012.
 
Más allá de esa especulación, el parlamentario sostiene fuertes vínculos presidenciales pero, por experiencia personal, sabe de fluctuaciones en el poder cuando llegan tiempos de internas nacionales.
 
Antes, otro clima afectivo se advirtió en el almuerzo del mandatario y el senador. Igual no faltaron los análisis de cambios, medidas y proyecciones financieras. Nada está aún resuelto para Weretilneck, sólo que la impaciencia también lo alcanza. Este estado lo expone en sus reacciones. Algunos ya lo descubrieron. El ministro Jorge Vallaza afrontó una reprimenda por el proceso con los menores con problemas judiciales. El gobernador se ocupó de la seguridad del barrio Lavalle de Viedma, con reuniones puntuales, y se molestó con Vallaza frente al obstáculo policial que detectó a partir del celo de funcionarias de Desarrollo Social. Le cuestionó que su cartera no disponía de políticas hacia esos adolescentes pero, en cambio, se ocupaba de obstruir el trabajo policial. Esta ojeada después alcanzaría a las resoluciones judiciales.
 
Dinamita la estructura heredada, pero la sostiene como peculiar tejido de poder.
 
Acepta que habrá cambios, pero luego los relativiza. Así, sólo la formalidad conserva a Julián Goinhex en la Secretaría General, Oscar Rolo ya espera su baja de Fruticultura y, un mes después, Oscar Díaz continúa como presidente designado de Canal 10, al que todavía no arribó y tal vez nunca lo haga.
 
Este esquema expone al mandatario en su mayor intemperie. (...)".

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