Minutos antes, desde San Luis y tal vez anticipándose al discurso de Moyano, Cristina Fernández se reivindicó peronista y recordó que fue el creador del Justicialismo quien impulsó la gratuidad de la universidad pública. Anteriormente al acto, Moyano había tomado una frase de Hugo del Carril para responderle a la Presidente: "Más peronista que yo, Perón".
El camionero se dirigió a los que se consideren "peronistas" y compartió algunas "reflexiones". Pidió que relean a Perón, y, como convocatoria a la unidad, destacó la frase que "cambió el apotegma" del movimiento: "Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino".
"Algunos creen que pueden sustituir a Perón y a Eva, ese el máximo de la locura", dijo en uno de los pasajes del discurso, en clara alusión a la Casa Rosada que tenía de telón de fondo.
Pero el discurso de Moyano ofreció algunos otros costados que evidenciaron signos de preparación y cuidado. Habló de la "amplitud de la convocatoria" y hubo un llamado a cierta porción de la clase media a la que él incluyó en el universo de "los trabajadores", pero que desde el cristinismo suele ser vapuleada. "No nos referimos sólo a los que hacen esfuerzo físico en su trabajo, sino también a los comerciantes, a los investigadores, a los profesionales, a los intelectuales", enumeró.
De esa forma, el camionero intentó captar a una masa que no acompaña al cristinismo pero que no encuentra un espacio de representación en la oposición. Si bien el líder de la CGT no cuenta con una buena imagen de ese sector, podría convertirse en el gran elector de una figura que sí la tuviera.
También fue muy cuidadoso en no enviar un mensaje apocalíptico respecto al futuro de la economía, aunque advirtió las dificultades. "No tenemos problemas como los de 2001 o 2001, pero se avecinan problemas". En lo que respecta al plano económico, Moyano insistió en que la "tendencia favorable de la economía global" (otra signo de que el camionero conversó con asesores antes de hablar) fue la que permitió el crecimiento de la Argentina, algo que seguramente antes hubiera atribuido a la gestión de Néstor y Cristina Kirchner.
Pero aún así, el camionero fustigó al Gobierno por no haber aprovechado esa coyuntura para lograr algunas mejoras. "Con esa tendencia se tendría que haber terminado el hambre y la pobreza extrema, pero es un tema que no se hace", dijo. "Acá nos dicen que se hizo el milagro alemán, que vivimos en el mejor momento de Suiza", dijo Moyano para contrarrestar el discurso triunfalista que muchas veces tiene el Gobierno.
El tema del acceso a la vivienda, otro reclamo de la clase media, también estuvo presente. "La tendencia favorable se consolida socialmente, como lo hizo Perón en el 46', haciendo vivienda para los trabajadores", dijo y pidió que se re-estatice el Banco Hipotecario para poder facilitar esa política. "Pero ese no es el esquema del Gobierno", contrastó.
A su vez, Moyano también pidió una mejor para los jubilados.
Moyano también cargó duramente contra Cristina Fernández. La trató de "soberbia" y la cuestionó por su supuesta autosuficiencia. "Tenemos que tratar de convencer al gobierno que abandone esa soberbia desbordante" dijo y aseguró que "hay hombres y mujeres que necesitan diálogo e intercambiar ideas" y que las soluciones "no sean impuestas y que solo las tome el Gobierno".
Hugo Moyano jugó varias cartas en la Plaza de Mayo. Ahora resta esperar la respuesta del Gobierno.