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Prometen que De la Sota se pondrá los pantalones largos, y otras claves

Ver para creer: en Córdoba prometen que José Manuel De la Sota abandonará su actitud timorata y recuperará sus reflejos perdidos para ir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por las finanzas maltrechas de la provincia cuyos intereses debería defender mejor. Daniel Scioli sigue con sus días complicados pero no tanto como los de Amado Boudou aunque el que amenazó con renunciar fue Julio De Vido...

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Días agitados, tanto en la política como en la economía. Cristina Fernández no consiguió la tregua que esperaba y no puede andar expropiando una YPF todos los días... que además no la hay... De los columnistas dominicales, algunas cuestiones fundamentales para la agenda de la semana:
 
1. Finanzas provinciales: Córdoba pierde la paciencia y hasta es probable que José Manuel De la Sota recupere el amor propio. Al fin de cuenta, lo suyo ya es un hazmerreir: le prometieron, no le cumplieron, ya no le atienden el teléfono y además él perdió en Río Cuarto.
 
Sergio Suppo, en La Voz del Interior, de la ciudad de Córdoba:
 
"Es una ley: la paciencia se agota antes que los pesos. Y José Manuel de la Sota se propuso desafiar esa norma esperando hasta último momento un llamado contante y sonante de Buenos Aires.
Ese límite parece próximo. Y hay señales concretas de que los negociadores cordobeses dejarán su lugar a abogados con veterana experiencia en litigar ante la Corte Suprema de Justicia. Alberto García Lema, aquel constitucionalista de la reforma de 1994, y que ya patrocinó al gobierno de Juan Schiaretti en una demanda contra la administración kirchnerista, fue consultado desde Córdoba en los últimos días, afirman en la Casa Espejada.
 
“Yo los espero, pero mis tiempos tienen un límite”. Palabras más o menos, afirman cerca de De la Sota, eso fue lo que dijo durante su último contacto con el jefe de Gabinete del Gobierno nacional, Juan Manuel Abal Medina. ¿Habló el gobernador, ante el hijo de su amigo, de un plazo fatal? Es posible, pero quienes dicen que no lo saben usan la palabra inminente en la frase siguiente.
 
El gobernador espera recibir una respuesta esta semana. Pero su gente ya sabe que el paso siguiente será viajar a la 
Corte.
 
De la expectativa a la negociación y de la negociación a una posible querella judicial, pasaron más de nueve meses. La criatura que nacerá de esa espera (comenzó la noche de su tercera elección, el 7 de agosto) puede ser un choque con el Gobierno central. A menos que se produzca el hoy improbable llamado que restablezca la armonía.
 
Si finalmente se abre una demanda, De la Sota aprovechará ese conflicto para, de paso, volver al escenario nacional con su nunca ocultada intención de estar en la lista de los presidenciables.(...)".
 
 
2. Semana decisiva para las finanzas de la provincia de Buenos Aires.
 
José Calero en la agencia Noticias Argentinas:
 
"(...) Proyecciones privadas arrojan que las provincias tendrán un déficit financiero de 19.200 millones de pesos este año. A esto se suma que sus necesidades financieras alcanzarán los 28.700 millones de pesos.
 
En ese escenario oscuro, Buenos Aires aparece como la más complicada, ya que necesitará unos 8.000 millones de pesos para cerrar el año. Las provincias ya emitieron en conjunto unos 4.200 millones de pesos en Letras del Tesoro (en pesos y a corto plazo), y 600 millones en mercados internacionales. 
 
Por esa razón, tanto a nivel provincial como comunal se ven obligados a aplicar tarifazos, subas de tasas y eliminación de exenciones para recaudar más, con la provincia de Buenos Aires ahora en el centro del ring. Las dificultades que encuentra Daniel Scioli para aprobar la reforma impositiva, que le permitiría aumentar la recaudación en unos 2.400 millones de pesos anuales, son el fiel reflejo de la delicada situación que atraviesan las finanzas públicas bonaerenses.
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Scioli pide, además, autorización para aumentar su capacidad de endeudamiento, en una jugada que apunta a reducir su dependencia de la Casa Rosada, justo cuando afloran las tensiones con su vicegobernador, Gabriel Mariotto, que todos los días le tira una zancadilla. Los aumentos salariales, pero también el incremento de costos que afrontan los Estados a todo nivel, explican las urgencias recaudatorias que encontraron en la provincia de Buenos Aires fortísimas resistencias por parte del sector agropecuario.
 
Los revalúos fiscales, ya aplicados en la Ciudad de Buenos Aires, buscan actualizar la disparada que sufrieron los precios de la tierra en la Argentina, en especial los campos. Pero aplicado de una sola vez, impactan con tremenda fuerza en las finanzas de cualquier sector, y por ello tal vez la semana próxima el sciolismo deba terminar negociando una salida más gradualista, como la que le propone el Frente Amplio Progresista (FAP).
 
Scioli, hombre de diálogo, insinuó a última hora del jueves, cuando vio que la sesión se caía, aceptar esa negociación, pero algo enrareció el clima y finalmente no hubo remontada posible. Desde el FAP aseguran que fue la Casa Rosada la que dio la orden de no negociar y esperar el regreso del exterior de un diputado que garantizaría el quórum la semana próxima. (...)".
 
 
3. Casi casi la noticia de la semana: Hernán Lorenzino no perdió el habla. Es mentira que los ratones le comieron la lengua. Al menos en un tema de la provincia de la que él fue funcionario, Bueno Aires. Eso sí: demostró ignorancia. Por ahí, calladito parece más inteligente...
 
Marisa Álvarez en El Día, de La Plata:
 
"(...) De la inusual locuacidad pública de Lorenzino, sobresalió su afirmación de que el gobernador Scioli "no necesita una ley" para establecer un revalúo de los campos porque lo puede hacer "por decreto". Un "comentario" llamativo para alguien que trabajó años en el Ministerio de Economía de la Provincia, porque con pasar por la vereda de ese edificio alcanza para saber que, efectivamente, un aumento de las valuaciones puede fijarse por decreto pero éstas no pueden ser utilizadas para calcular y cobrar el impuesto Inmobiliario Rural si ese uso no se establece por ley. Por lo tanto, un "decretazo" elevando los valores fiscales no sirve para el objetivo real de la medida: recaudar más.
 
Pero esa tarde Lorenzino dijo también otras cosas que tuvieron menos "rebote" pero concentraron la atención de los observadores políticos. Mencionó, por caso, el déficit financiero que afronta la Administración bonaerense, que hasta pasa sofocones todos los meses para pagar los sueldos; una situación que hasta ahora el gobierno de Scioli no ha blanqueado públicamente.
 
El ministro de la Rosada no planteó esa crisis en la enorme gravedad que tiene, pero aunque arrancó suave, diciendo apenas que la Provincia "atraviesa una situación fiscal no muy holgada", a continuación precisó datos que reflejaron la profundidad del problema y terminaron de exponer la intencionalidad política de sus declaraciones. "De hecho -prosiguió-, para seguir afrontando los gastos que tiene, la Provincia recibió asistencia financiera del gobierno nacional y además ha ido, en repetidas ocasiones, al mercado en búsqueda de deuda". Sensibles como están, en ámbitos sciolistas han reparado que Lorenzino podría haber dicho "...en búsqueda de fondos" pero prefirió aludir al efecto de una toma de recursos, la deuda. Y aclaran: en lo que va del año, la asistencia del gobierno nacional destacada por el ministro sumó 500 millones de pesos; "nada", dicen, frente a la dimensión del agujero financiero de la Provincia.
 
Así, de un saque, en su virtual debut como comentarista de cuestiones económicas, el ministro de la Rosada apuntó a "instalar" la crisis financiera de la Provincia, que podría estallar en cualquier momento con problemas para afrontar los pagos más básicos -los sueldos-. Y, anticipándose a la eventual explosión, ubicó nítidamente a Scioli al frente del costo político que generaría esa situación. (...)".
 
 
4. YPF sigue siendo un espejismo ladriprogresista (término que incluye a los radicales, obviamente). Los muchos inversionistas/socios prometidos, no han aparecido. Y los gobernadores, quienes creían que ahora les llegaría la bonanza, tendrán que remarla... Es probable que eso tenga nerviosa a la Presidente, que habla de lo que Él nunca hubiese hablado.
 
Eduardo van der Kooy en el diario Clarín:
 
"El Gobierno debió prorrogar otros 30 días la intervención en la reestatizada YPF. Uno de sus interventores, Julio De Vido, reconoció el riesgo de que las acciones de la empresa petrolera dejen de cotizar en la Bolsa de Nueva York por no poder cumplir con los requerimientos legales. Martín Buzzi, el mandatario de Chubut, no logró adjudicar dos áreas hidrocarburíferas que habían sido tomadas por la provincia antes de la expropiación.
 
No recibió ninguna oferta de inversión.
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Era esperable que Repsol iniciara acciones judiciales en tribunales internacionales. Lo era mucho menos, en cambio, que Petrobras hiciera llegar un recurso directo a la Corte Suprema por el retiro de un área en Neuquén. El trámite estaba en marcha y no se detuvo pese a la entrevista que De Vido mantuvo en Brasilia con Dilma Rousseff.
 
La bala de plata que disparó Cristina Fernández hace 23 días, en medio de una atmósfera tormentosa, no parece haber encontrado todavía su rumbo ni su destino.
 
Está claro que a la vieja crisis energética sin solución cercana le estaría añadiendo nuevos problemas. Aquella atmósfera tormentosa retorna lentamente y, a lo mejor, con peores cargas. La Presidenta hizo algo que Néstor Kirchner nunca hubiera hecho: admitir dificultades con el dólar cuando salió, simplemente, a hablar del dólar.
 
El ex presidente creyó siempre como un dogma que la situación del billete estadounidense es capaz de alterar los humores y los nervios de una mayoría de ciudadanos argentinos. (...)".
 
 
5. Amado Boudou es un problema importante para Cristina Fernández... igual que Julio De Vido.
 
Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
 
"(...) Hay en la Casa Rosada dos líneas de argumentaciones por las cuales se cree que la presidenta no permitirá que Boudou se desbarranque. 
 
La primera sostiene que dejar caer al vicepresidente en medio de las crecientes pruebas que acumula la Justicia en la causa de la ex Ciccone Calcográfica significaría para Cristina no solo un enorme costo político de consecuencias imprevisibles, sino reconocer el error de haberlo encumbrado a las posiciones que hoy ocupa mediante una decisión personalísima, de la que ni siquiera su hijo Máximo, que sigue guardando un cerrado rencor hacia el hombre que le faltó el respeto a su madre en conversaciones telefónicas que pinchó la SIDE, estaba enterado. "Cristina no dará ese paso", dijo el viernes una fuente segura del gabinete de ministros.
 
La segunda de esas argumentaciones es más temeraria. Sostiene que Boudou enarbola su irritante y eterna sonrisa porque "sabe demasiado". Y que ese material podría caer en manos de los diarios a los que hoy denuesta si es echado de las alfombras rojas del poder. (...)
 
(...) Lo mismo se decía de la relación de amor-odio que envolvía a Néstor Kirchner y a Julio de Vido, dos hombres que se trataban con el cariño propio de una amistad que construyeron durante 25 años, pero que en el acto siguiente podían despedazarse con los insultos más duros, o descalificaciones mutuas, siempre hablando de la gestión, jamás de cuestiones personales. 
 
Se decía por entonces, en las postrimerías del mandato del fallecido ex presidente, y cuando el ministro ya había amenazado en un par de oportunidades con pegar el portazo y volver a sus negocios en Río Gallegos, que Kirchner nunca dejaría ir a De Vido porque "sabe demasiado". 
 
El ministro sigue en su cargo, por reclamo ahora de la propia Cristina, que aplacó la semana anterior un nuevo amago de renuncia, esta vez porque se enteró que La Cámpora vino por la cabeza de su segundo, Roberto Baratta, el hombre del Estado en el directorio de Repsol-YPF durante la gestión de la petrolera española. Axel Kicillof quiere respirarle en la nuca a De Vido, lo mismo que ya hace con Hernán Lorenzino en el Ministerio de Economía. 
 
"Si se va Baratta, detrás me voy yo", le dijo De Vido a Cristina. La presidenta le pidió que se calmara, y lo mandó de regreso a la gestión.
 
Con todo, hay quienes sostienen en el gobierno que Boudou no tiene el cielo comprado. Argumentan que si la investigación judicial de la causa por tráfico de influencias o la que se le sigue por presunto enriquecimiento ilícito avanzan o empiezan a despegarse de las penumbras y a alumbrar algunas pruebas contundentes, a la Presidenta no le quedará otro camino que abandonar el cerrado silencio con el que ha acompañado toda esta saga desde sus comienzos, lo que se pareció bastante a lo que es: un aval para el vicepresidente. Si la Justicia lo procesa o se abre en el Senado una instancia de juicio político, el costo para Cristina Fernández será muy pesado de sostener, agregan esos análisis. (...)".
 
 
6. A propósito de Amado Boudou, se sigue cayendo. Y el Ejecutivo Nacional amenaza al Poder Judicial. 
 
Joaquín Morales Solá en La Nación:
 
"(...) El nuevo juez de la causa, Ariel Lijo, ya no podría hacer mucho si quisiera salvar al vicepresidente. Sólo le queda la administración de los tiempos. Su margen se agota en acelerar o frenar. El nudo central de la cuestión era probar la relación entre Boudou y el presidente de la imprenta de billetes, Alejandro Vandenbroele. Los dos han negado siempre que se conocieran. La relación está ahora probada en la Justicia.
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No es sólo la voluntad de Lijo la que intercede en la causa. Varios jueces federales (Lijo está entre ellos) suelen frecuentar a miembros de la Corte Suprema de Justicia. La Corte viene pidiendo a los jueces federales "imparcialidad". Es decir, que no se dejen llevar por las presiones políticas que el Gobierno aplica con buenas y con malas artes en la Justicia. El anterior juez de la causa, Daniel Rafecas, también fue un interlocutor de los máximos jueces del país. Quizá por eso hubo dos Rafecas: el primero, que le daba consejos a la defensa de un sospechoso, y el último, que ordenó gran parte de las medidas probatorias que acorralan al vicepresidente.
 
La mayoría de los jueces de todas las instancias está fatigada por lo que llama la "era del terror". El fastidio llego a la propia Corte porque sus sentencias no se cumplen ni siquiera en los casos de los jubilados. El "terror" se extiende con otras amenazas: el Gobierno prometió que les sacará a los jueces el 82 por ciento móvil de las jubilaciones y que los hará pagar el impuesto a las ganancias.
 
El kirchnerismo considera jubilaciones de privilegio lo que debería ser un sistema universal de jubilaciones. Los jueces no pagan impuestos a las ganancias porque están obligados a vivir sólo de lo que ganan como magistrados (cuando son honestos). Es lo que garantizaría su independencia. La Corte percibió ya ese clima de temor y enojo entre jueces de instancias inferiores. Hay otra deducción que no se dice: el máximo tribunal del país no puede hacerse cargo, solo, de ponerle límites a un gobierno que va por todo. (...)".
 
 
7. La economía se complica aunque Cristina pretende ignorarlo. Y un dato fundamental: Guillermo Moreno se impone a Axel Kicillof en la interna de los que influyen sobre Ella.
 
Hugo E. Grimaldi para La Gaceta, de San Miguel de Tucumán:
 
"(...) Los indicios que han salido a la luz han sido el "basta" para muchos que defendían a Boudou y que sólo lo hacían porque saben que su caída podría ser peligrosa para la propia presidenta de la Nación, quien le dijo públicamente "yo te puse". Sólo el senador Aníbal Fernández se proclamó públicamente amigo y creyente. El resto parece haberlo condenado al vacío, sobre todo sus demás colegas del FpV en la cámara alta, quienes se recuestan en el jefe del bloque, Miguel Pichetto, mientras que cada día son menos los que le atienden el teléfono en la Casa Rosada. 
 
Si bien ambos tienen en común la afición por la farolería ante las cámaras de televisión a la hora de agradar a la cúpula del poder (como otros miembros del Ejecutivo que suelen revolcarse en las alfombras ante CFK), el caso del secretario de Comercio Interior es más patético que el del vice, ya que parece que la ha convencido a la Presidenta sobre las bondades de los diques impuestos a la salida de divisas, aunque desde el costado político. Un ejecutivo de una gran empresa le aseguró a DyN haberle escuchado a Moreno decir que "la Presidenta sabe que con dólares en el Banco Central no nos van a voltear". Esta es su obsesión y las cifras sobre una menor fuga de capitales parecen darle la razón ahora mismo al supersecretario, pese a los daños colaterales que él nunca ponderó y que, según una fuente del BCRA, ni siquiera le "comunicó" a la Presidenta ni "registra" como fruto de sus medidas. 
 
En materia de expectativas, Moreno metió el elefante en el bazar y no sólo instaló en el imaginario colectivo que el Gobierno tiene graves problemas de pesos (postergación de pago a proveedores y menor ritmo de transferencias a las provincias, algo que se ha notado de manera dramática en la provincia de Buenos Aires, que no ha podido aprobar una suba de impuestos en la Legislatura) y de dólares (balanza energética deficitaria), sino que hizo expandir de modo irracional la brecha cambiaria, ya que al casi prohibir vía AFIP las compras de los particulares y a poner controles policíacos, lo único que hizo fue otorgarle al dólar sabor de fruta prohibida y darle entidad al triple mercado. 
 
En este aspecto, el secretario ganó una de las pequeñas batallas de la semana, ya que un aporte intelectual del grupo de economistas que lidera el viceministro de Economía, Axel Kicillof, sobre mercados desdoblados fue desechado, aunque sea por un rato, por la presidenta de la Nación. Si bien este tipo de recetas ya le han explotado en la cara a la Argentina en varias oportunidades, aunque en rigor de verdad en otros contextos económicos (Frondizi, Martínez de Hoz, Plan Primavera y el Duhalde pre-Lavagna), la razón que dio Cristina para desechar el método fue que ella siempre ha sido "absolutamente responsable y previsible". 
 
Cuando la Presidenta habló de "previsibilidad" señaló, como al pasar, algo más que bien conviene subrayar, sobre todo en estos tiempos de inestabilidad y de necesidad de fondos: "Tienen que meter mano en el sector financiero", dijo. (...)".
 
 
8. Otro impresentable: Daniel Reposo, con pliego en el Senado de la Nación. Sigue acumulando problemas.
 
Leonardo Nicosia en el bisemanario Perfil:
 
"Daniel Reposo ocultó informes públicos de la Sigen, es investigado por la compra directa de autos de lujo y hasta por posible cohecho.
 
Ahora, se agrega otra mancha a su currículum: cuando era gerente de la Anses, le facilitó un puesto en el organismo a su cuñado, un hombre sin experiencia en el rubro y cuyo oficio es “entrenador de fútbol”.
 
El pariente se llama Esteban Damián Nadrichny, es hermano menor de la mujer de Reposo y hace más de tres años que cobra un sueldo como “coordinador de verificaciones”.
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Como todo hombre cercano a Amado Boudou, Daniel Reposo fue funcionario de Anses. En enero del 2008 fue nombrado gerente de Control Prestacional.
 
Poco después, su cuñado consiguió un empleo en el organismo. Fue en septiembre del 2008, cuando tenía 35 años y desde entonces aparece como empleado.
 
Un listado de agentes de la Anses informa que Esteban Damián Nadrichny trabaja en la “Jefatura Regional Conurbano I”, que su número de legajo es “983255” y que ocupa el puesto de “Verificador”.
 
Los verificadores son similares a los inspectores, porque deben controlar que las empresas cumplan con la legislación laboral, pueden exigir documentación e incluso aplicar sanciones.
 
El puesto que obtuvo se encontraba bajo la órbita de Reposo, porque los verificadores dependen de la Gerencia de Control de Prestaciones, casualmente el sector que el síndico manejaba en ese momento. (...)".
 
 
9. La judicialización de la política, o la política por otros medios, es un dato importante porque siempre se acelera en vísperas del cambio de época.
 
Mauricio Maronna en La Capital, de Rosario, Santa Fe:
 
"Los tribunales y el Derecho Penal son por estas horas la continuación de la política por otros medios. Como tantas veces, la realidad nacional se tiñe de acusaciones, denuncias e indagatorias para todos los gustos. Los nombres estrella de las últimas semanas ya no abonan a los partidos ni al gobierno sino que tienen que ver con jueces y fiscales.
   
Las alternativas del caso Ciccone, con el derrotero del vicepresidente Amado Boudou en un sube y baja permanente, deja al bajar la marea un dato sorprendente: todos los investigadores fueron investigados, con un resultado inédito: el juez Daniel Rafecas, el fiscal Carlos Rívolo y el jefe de los fiscales al inicio del caso, Esteban Righi, fueron separados con argumentos variados, siempre acordes a los deseos más intimos del gobierno.
   
La demorada detención de los hermanos Schoklender vuelve a poner en escena al juez Norberto Oyarbide, una especie de tigre con demasiadas manchas en el lomo como para generar en la sociedad optimismo respecto a un esclarecimiento total de la causa que puso en evidencia otra cuestión inédita: la de reconvertir a la fundación defensora de los derechos humanitarios que lidera Hebe de Bonafini en una especie de empresa constructora.
 
Clase B
 
El brazo ecuánime de Oyarbide dejó al borde del juicio oral al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en la histórica causa de las escuchas, una comedia de enredos con personajes del mundillo del espionaje clase B, cuanto menos rocambolescos, que supieron fichar en las cercanías del líder del PRO. Recuérdese aquí los nombres de Ciro James y el Fino Palacios.
   
La judicialización de la política o la politización de la Justicia (variaciones de un mismo tema) siempre ocurre en tiempos en que jueces y fiscales son vistos como reemplazos de un poder vacante, de la ausencia de contrapoder político. Y eso es lo que ocurre en el país con una oposición cuasi inexistente, a la que le cuesta recuperar terreno tras la paliza a la que fue sometida por Cristina Kirchner en octubre del 2011. (...)".
 
 
10. La habitualmente despiadada batalla por el control del etéreo peronismo. Mauricio Macri acuñó Propuesta Peronista. Cristina Fernández va del Movimiento Evita a La Cámpora. Daniel Scioli, La Juan Domingo, y además la reunión del Consejo Nacional del PJ.
 
Carlos Salvador La Rosa en Los Andes, de la ciudad de Mendoza:
 
"(...) No somos nada. Si los radicales o los socialistas quieren apoyar en Malvinas o YPF sólo pueden votar a libro cerrado sin aportar ni una coma, por lo cual todo consenso es mera sumisión, por más que después crean ingenuamente poder diferenciarse en la votación artículo por artículo. Así, la oposición por “izquierda” sólo tiene dos destinos: ser co-responsable de un eventual fracaso de aquello en lo que apoyó al gobierno o no recibir ni el más mínimo reconocimiento si lo que apoyó resulta exitoso. Su única opción es elegir si el tiro en la cabeza se lo pega con la mano derecha o con la mano izquierda. 
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Por eso, en estos días andaban tan contentos Macri y la oposición de “derecha”, creyendo que la confluencia del oficialismo y del resto de la oposición dejaba para ellos un formidable espacio vacío desde donde construir. Pamplinas, porque ahí nomás apareció Scioli y en menos que canta un gallo le cubrió por “derecha” todo el espacio opositor que el ingenuo de Macri creyó vacío.
 
 Queda, por cierto, la oposición extrema, anti todos, lugar que sueña con ocupar Carrió pero ese espacio hoy no existe (para que existiera sería necesario que el pueblo creyera que algún político es mejor que otro, pero eso hoy no lo cree nadie) por lo cual Lilita cada día hace menos política y cada vez hace más crónica periodística. Nos informa, critica y opina, da testimonio, pero políticamente no se conduce ni a sí misma.
 
¿Quién está primero? ¿Perón o Kirchner? Con Scioli en escena, reaparece también el eterno debate entre peronistas: aquél que divide entre el peronismo verdadero (portador sano) versus los infiltrados. Y, como siempre pasa, cada bando cree que el infiltrado es el otro aunque, en realidad, ambos sean peronistas hasta los tuétanos. 
 
Sin embargo, hoy por hoy, el debate es sutilmente otro en la medida que todavía nadie importante discute en serio el liderazgo de Cristina. En estos momentos lo que se discute es si el kirchnerismo es una expresión más del peronismo o si el peronismo es apenas una parte del kirchnerismo. Algo difícil de entender, como lo es casi todo dentro del peronismo, pero trataremos de explicarlo.
 
Para el peronista tradicional -del cual Scioli hoy es su gran esperanza blanca- Cristina sigue siendo la líder, como ayer lo fue Néstor, antes Duhalde, antes Menem, antes Isabelita y antes Perón. La política la fija siempre el líder y el peronista la obedece siempre, por más profundas que sean las contradicciones entre los sucesivos conductores. Nada nuevo bajo el sol. Eso ya ocurrió en el imperio romano, en las monarquías y sigue aconteciendo en el Vaticano.
 
El peronismo funciona como una monarquía plebeya, una iglesia laica, una democracia verticalista. Al principio lo movió la fe en Perón y Evita y ahora lo mueve la tradición que, en política, no es más que la fe burocratizada donde entran todas las ideologías mientras no se discuta la “lealtad”, que no es más que la versión populista de “muerto el rey, viva el rey”.
 
El problema es que a esta tradición, el kirchnerismo le ha agregado una peculiaridad que se apoya argumentalmente en aquella juventud que en los '70 cuestionó el liderazgo de Perón, estando éste aún vivo.
 
Néstor y Cristina nunca se sintieron herederos de Perón sino que aceptaron a éste como parte del movimiento que culminó en ellos. Creen que en 1945 lo que nació fue el kirchnerismo, del cual el peronismo fue apenas su primera expresión, más burguesa con Perón, más revolucionaria con Evita pero, en ambos casos, meros antecedentes anunciadores de lo que vendría después... después del año 2000. El peronismo es una parte de ese todo que es el kirchnerismo. (...)".

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