A través de su Embajada ante la UE, el gobierno argentino envió una carta al Director General de Comercio del bloque,
Jean Luc De Marty, para expresarle su “gran preocupación” por la Orden Ministerial del gobierno español que
“prohíbe el uso de biodiesel no producido en la Unión Europea” a los efectos de cumplir con obligaciones establecidas en normas europeas y que “representa una discriminación que, de no ser corregida por la Unión Europea, afectará la mitad de nuestras exportaciones a España o casi el 10% de nuestras exportaciones totales a la Unión Europea”, señala
un comunicado emitido por la cartera que conduce
Héctor Timerman.
El texto indica que la norma adoptada por España "no debió ser permitida por la Unión Europea, ya que sería incompatible con compromisos asumidos por dicho bloque en acuerdos de comercio internacional y con la normativa dictada por la Organización Mundial del Comercio".
¿Por qué el cambio de posición y ahora reclamar por la medida española? La carta recuerda que el gobierno argentino y el español mantuvieron negociaciones, impulsadas por los productores argentinos, para que la Orden Ministerial, que data desde el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, no se aplicara.
Se especula con que las empresas del sector, que destinaron cerca de un cuarto de su producción a España en 2011, solicitaron al Gobierno Nacional que no ceda ante la presión española. De otra forma no se entiende que se haya negociado tanto para que posteriormente se acepten sin protestar las restricciones al biodiesel.
La Presidente había chicaneado a España por la medida al decir que "si el gobierno español quiere pagar más caro el biocombustible, es una decisión soberana y no la vamos a cuestionar".