Está previsto que en la reunión con la Presidenta participen los gobernadores de Formosa, Gildo Insfrán; de Jujuy, Eduardo Fellner; de Salta, Juan Manuel Urtubey; de Mendoza, Francisco Pérez; de La Pampa, Oscar Jorge; de Neuquén, Jorge Sapag; de Río Negro, Alberto Weretilneck; de Chubut, Martín Buzzi; de Santa Cruz, Daniel Peralta; y de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos.
Este miércoles (11/04) Peralta concretó la quinta de 3 nuevas concesiones a YPF a pesar de una propuesta de inversión realizada por la petrolera por unos u$s 4.379 millones.
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El área Los Perales-Las Mesetas, una de las tres reversiones, explica el 11 por ciento de la extracción de crudo en el país y el 38 por ciento a nivel provincial.
Peralta, al igual que varios gobernadores, tiene en rojo las cuentas públicas y espera que la quita de concesiones sea del agrado de Cristina para que destrabe el envío de fondos que necesita para superar la situación desesperante de sus finanzas.
Si las provincias no están en condiciones siquiera de pagar sus deudas y cumplir con las obligaciones mínimas, es imposible que afronten las inversiones en materia de exploración y explotación hidrocarburíferas.
Y el Estado argentino, que por el momento solo debate qué porciones del capital societario controlará en el futuro, tampoco tiene respuesta sobre quién aportará el dinero para prospección y exploración.
Recordemos que la más reciente fractura en la relación entre YPF y el Ejecutivo Nacional se originó, en teoría, en las importaciones de energía que debe realizar el Estado en días de carencias en su liquidez de dólares, y en la negativa de la empresa a aportar las divisas para esas importaciones.
El Ejecutivo Nacional reaccionó ante el efecto pero no resolvió la causa de las desventuras energéticas: la estructura de precios. Junto con los amigos gobernadores miran el flujo (cuánto dinero ingresa a YPF, ya que ellos sufren de carencias financieras) y no el stock (las reservas verificadas, para lo que es necesario invertir en prospección/exploración, a veces a fondo perdido).
De esta forma pretenden repetir el esquema de los Eskenazi: pagar sus participaciones con ganancias futuras, pero ya está visto que si se distribuyen ganancias de acuerdo a un plan de pagos, no queda el dinero que también reclama el Estado para la prospección/exploración...
Y en cuanto a la inversión desde el exterior, nadie pondrá capital en una petrolera donde las decisiones dependan exclusivamente de la Nación más las provincias, conociendo la volatilidad de las decisiones de los funcionarios públicos argentinos, y la reiterada violación de la seguridad jurídica.
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La visión de la prensa española
La prensa de España ha estado siguiendo la novela de Cristina y Repsol-YPF.
Expansión.es lo ve así: Intervención, injerencia en la gestión, compra a saldo, expropiación, nacionalización... Llámesele como quiera, siempre con el apellido “por interés público”. Lo cierto es que las autoridades argentinas se preparan para desembarcar en YPF, la filial de Repsol.
Tomando declaraciones de Sapag sobre el futuro de la petrolera, agrega: “De momento, (Brufau) ha sido recibido por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, según fuentes argentinas. Según las mismas fuentes, Repsol habría hecho llegar una propuesta por escrito a la Administración central, pero no han trascendido detalles”.
Y a continuación menciona la versión ya publicada por Urgente24 sobre el interés de la china CNOOC en comprar la filial argentina de Repsol: “La posibilidad de una expropiación directa crearía problemas legales e inseguridad jurídica en un país que, como Argentina, necesita atraer inversión extranjera para explotar sus hidrocarburos, como el megayacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén. Precisamente, ésta es la baza que está jugando Repsol. La petrolera española quiere actuar de llave para atraer inversores”.
“Ya ha entablado contactos con gigantes petroleros como el chino CNOOC para crear una alianza en el país. CNOOC está ya en Argentina a través de Bridas, la segunda petrolera, con la familia Bulgheroni. Otra posibilidad es que el grupo Petersen, controlado por la familia Eskenazi, que tiene un 25% de YPF, venda su participación, dando así lugar a un nuevo equilibrio de fuerzas en el accionariado”.
También la prensa española se hace la pregunta del millón: “ La Administración argentina aspira a tener el 51% o, al menos, un 30%. El problema es a qué precio y de dónde saca los recursos. Mientras tanto, crece la preocupación en el Gobierno español del PP. Se teme que Repsol pierda peso en su joya de la corona y tenga que deshacer posiciones a precio de saldo”.
Por su parte, ElEconomista.es añade: “el Estado (argentino) podría hacerse con el control de un porcentaje superior al 30% de la compañía, que pasará a ser mixta con capital privado. Asimismo, el Estado le comprará su parte a la familia Eskenazi (25%) y, por otro lado, a la española Repsol”.
También sobre las declaraciones de Sapag, El Economista aventura que “ en este nuevo esquema, siempre según el gobernador neuquino, las provincias productoras de petróleo tendrían un lugar en el directorio. No obstante, fuentes de YPF evitaron pronunciarse sobre las declaraciones de Sapag”.