"A nivel nacional, se observa un mayor pesimismo en relación al nivel de confianza vinculado a las condiciones presentes, mientras que también se visualiza un empeoramiento en cuanto a las expectativas hacia el futuro", indica el reporte.
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El informe indica que el rubro de situación actual personal baja casi 6 por ciento respecto de marzo del año pasado, mientras que se desploma 14 por ciento cuando se consulta sobre la situación personal de aquí a doce meses.
En cuanto a la economía, la expectativa del público baja 26,5 por ciento a doce meses y 15,8 a tres años.
Del mismo modo, los datos indican que la disposición a comprar bienes durables cae casi 11 por ciento en marzo respecto de los niveles de hace un año, y se estanca en relación a la compra de casas y autos. Pésimo dato para el Gobierno nacional, por caso la industria automotriz ya viene con problemas y fue uno de los rubros principales que impulsaron la industria nacional.
"Tanto los sectores de mayor poder adquisitivo como los de menores recursos se muestran menos optimistas con respecto a las condiciones presentes", aclara el informe de la UTDT.
A este informe sobre la visión de la economía por parte de la gente hay que recordar otro del viernes (20/03) sobre las perspectivas inflacionarias, que en promedio aumentaron 4,3% con respecto a la medición del mes pasado y se trata de la segunda mala percepción consecutiva.
De acuerdo con la mediana de respuestas, la expectativa inflacionaria se ubicó en el 30 por ciento, con lo cual "vuelve a alcanzar su máximo histórico".
"De esta manera, finaliza el período más largo en la historia del indicador en el que la mediana se mantiene constante", precisó el Di Tella.
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La inflación esperada es heterogénea en las distintas las regiones del país.
Así, la estimación inflacionaria para dentro de un año en Capital Federal, para el promedio, se ubicó en 32,5 por ciento, mientras que en el Gran Buenos Aires y el interior del país es de 35,5 y 35,6 por ciento, respectivamente.
Estos porcentajes incluso exceden a la inflación de las consultoras privadas que no alcanzan el 25% anual.
A su vez, la proyección de inflación para la gente de menores recursos es de 36,1 por ciento, mientras que la del sector de mayor poder adquisitivo es de 34,3 por ciento.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el BCRA anticipan que el resultado de la medición del Índice de Precios al Consumidor rondará 13,3 por ciento.
El informe señaló que la brecha entre el pronóstico de los analistas consultados en el REM y la inflación prevista por el público en general es de 21,7 puntos porcentuales. "La significativa diferencia entre estas dos medidas continúa mostrando la escasa credibilidad que poseen las cifras oficiales", destacó el informe.