A su vez, concluyendo ya el 1e. trimestre de 2012, la ausencia de logros en la implementación del polémico texto -redactado más en función de los enojos y deseos de venganza de Kirchner que la búsqueda de una legislación moderna-, resulta uno de los fracasos más estrepitosos de la Presidente de la Nación.
Si bien Grupo Clarín subestimó las reuniones que el conjunto de organizaciones no peronistas adherentes al Frente para la Victoria realizaron durante 2008 para convencer a Néstor Kirchner de la conveniencia de la iniciativa, fue muy acertada la reacción del multimedios cuando comenzó el capítulo judicial de la nueva legislación.
Grupo Clarín había adquirido una notable experiencia tribunalicia durante 2 guerras empresariales que había sobrellevado en los años anteriores.
Por un lado, la disputa con Grupo Uno (Daniel Vila/José Luis Manzano) por el control de Supercanal Holdings (que no ha terminado, de acuerdo a una reciente visita de Gendarmería Nacional a las instalaciones de la calle Hornos).
Por otra parte, el choque con Raúl Moneta por el control de CableVisión, en especial luego de que éste, insólitamente, rechazó la oferta de tregua que le llevó el banquero mexicano David Martínez (FinTech, socio en la empresa de TV por cable + conectividad a Internet).
Hasta la fecha, Grupo Clarín ha logrado, apelando a su gimnasia judicial se impuso al Frente para la Victoria en la filiación de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble (ya abuela, desde que el 31/01 nació Olivia, la hija de Marcela, la primogénita), y le congeló el nuevo mapa de medios anhelado por Néstor Kirchner.
Cristina Fernández ha criticado los recursos cautelares vigentes acerca de artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, pero el Ejecutivo Nacional y su autoridad de aplicación (Administración Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, AFSCA) tuvieron que acatar las decisiones judiciales.
Luego de haber sido aliado de Grupo Clarín durante la permanencia de Alberto Fernández en la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación (2003-2008), Néstor Kirchner devino en adversario del multimedios por un motivo similar al que tuvo para mutar de delfin/protegido de Eduardo Duhalde a enemigo permanente: la búsqueda de un poder absoluto, sin socios.
El mapa de medios de Kirchner, sin embargo, es un fracaso más allá de los recursos judiciales porque decidió financiar medios de comunicación que no pueden autosustentarse y que, además, provocan desinterés en la opinión pública.
La ignorancia de Néstor Kirchner acerca de los medios de comunicación fue equivalente a su subestimación de la opinión pública, y el resultado fue un abanico de medios para consumo de la militancia, a menudo rentada, incapaz de lograr presencia en las mediciones de Ibope (las únicas homologadas por anunciantes y publicitarios).
Fue durante el gobierno del Frente para la Victoria cuando Canal 13, de Grupo Clarín, alcanzó el liderazgo en las mediciones de la TV abierta, superando a Telefe, de Telefónica pero, a su vez, oficialista, situación que no ocurría desde 1989.
El liderazgo de Radio 10, de Daniel Hadad, en el mercado de amplitud modulada, no es atribuible al Frente para la Victoria sino que ha sido una vergonzante relación comercial del ladriprogresismo con un empresario ex periodista de conocidas simpatías conservadoras.
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En el mercado de frecuencia modulada, con los Kirchner en el poder, FM 100, de Grupo Clarín, recuperó el liderazgo.
Y entre la televisión de noticias, con TN, y el periodismo gráfico, el universo Clarín también predominó, más allá de las victorias del Estado Nacional al apropiarse de la onerosa televisación del fútbol profesional y del automovilismo, y el avance sobre su participada Papel Prensa.
Es cierto que la oportuna y conveniente utilización del marketing del luto, luego del fallecimiento de Néstor Kirchner, le permitió a Cristina Fernández lograr su reelección en octubre de 2011 pero cuando comienzan previsibles obstáculos en el plan económico y denuncias judiciales, ambas con impacto político, Cristina encuentra que el paraguas mediático que le dejó Néstor es insuficiente, y ella no supo/no pudo ampliarlo.
No se trata solamente del bloque judicial vigente. Por ejemplo, el Frente para la Victoria no concretó su propia ambición de una Televisión Digital Terrestre que compitiera con la TV por cable.
Y el Tesoro Nacional ya no cuenta con dinero suficiente como financiar en el futuro el conjunto de medios que controla, tal como hizo en el pasado.
Esta situación coincide con una incapacidad para recuperar el control de la agenda política.
Hay rumores de una nueva ofensiva del FpV para concretar su mapa de medios soñado pero será en un escenario de menor autoridad política de Cristina Fernández, una cuestión imprescindible para convencer a aquellos magistrados que fallan segun el vigor del gobernante de turno.
De pronto, todos sospechan que ha comenzado una transición hacia una nueva legislación de medios a partir de 2015.´
Hasta ahora, el texto legal solo le fue funcional a Juan Gabriel Mariotto para alcanzar la vicegobernación de la provincia de Buenos Aires, pasando desde la AFSCA a Nº2 de Daniel Scioli, por imposición de Cristina Fernández.