La pandemia agravó todos los indicadores merced a que profundizó la recesión de los años previos. Este año el PBI se contraerá en torno al 12%, de acuerdo estimaciones oficiales. Consecuentemente, la pobreza se disparó hasta el 45%.
Y si bien la inflación se ha desacelerado por efecto del enfriamiento de la economía, terminaría el año alrededor del 40%, con un importante poder de erosión sobre los salarios, que tampoco -en líneas generales- consiguieron recomposiciones acordes.
En este marco, es lógico que el 56% de los encuestados por Clivajes priorice las preocupaciones económicas por sobre otras. En la disección, la pobreza encabeza dichas inquietudes con el 22,72%. Le siguen la inflación (17,74%) y el desempleo (15,65%).
En conjunto con la inseguridad (24%, individualmente, es la mayor preocupación), las preocupaciones económicas desplazan a un 3er lugar a las sanitaria (18%). Por caso, el temor al contagio de COVID-19 se reduce a un 8,56%, por debajo del miedo a que colapse el sistema de salud (9,65%).
No obstante, y si bien durante el 1er año de gestión de Alberto Fernández -y con la fuerte incidencia de la pandemia-las demandas económicas persisten con robustez, también hay cerca de un 56% de los consultados que tiene expectativas positivas en este sentido para el próximo año.
Y, en esta línea, una proporción similar tiene "confianza" en el Gobierno para "resolver los problemas económicos actuales".