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In extremis: ¿A quién le sirve este Benedetto?

Darío Benedetto es un tiro en los pies para los hinchas de Boca. Algunos lo defienden por su pasado, pero su presente azota al club. Él solo se quitó del 11 para definir la serie en Avellaneda, ante Racing Club.

Darío Ismael Benedetto volvió a defraudar a los hinchas de Boca Juniors en el duelo entre el Xeneize y Sarmiento de Junín, por la segunda fecha de la Copa de la Liga argentina. Erró un penal sobre el final y descargó su ira con los rivales.

Fueron tres pasos hacia atrás los que dio el conjunto de Jorge Almirón en su visita al noroeste de la provincia de Buenos Aires. El pasado domingo (27/8) por la tarde, el equipo de la Ribera cayó 0-1 ante el Verde con un once alternativo, en vistas al duelo de este miércoles (30/8) ante Racing, por la revancha de los cuartos de final de la Copa Libertadores.

Los juninenses hicieron negocio en su estadio y con su gente, a pesar de que había buena parte de ‘infiltrados’ de Boca. Estos infiltrados son un grupo de hinchas que acuden a las canchas visitantes en ciertos partidos pero lo tienen que hacer sin utilizar algún distintivo del club que apoyan. Una moda absurda que se instaló en la Argentina ante la intolerancia y violencia del público por tener enfrente colores diferentes a los propios.

En cuanto a las acciones; Boca fue más que Sarmiento, pero fue mediante un dominio territorial. Los boquenses no tuvieron profundidad.

El elenco de Pablo Lavallén, en tanto, tuvo una oportunidad y la aprovechó a lo grande. Lisandro López (40 años) se desmarcó sensacionalmente de sus marcadores Bruno Valdez y Facundo Roncaglia -defensa central xeneize– y se escapó de cara al arco de Javier García, quien salió desesperado a cortar en primera instancia pero luego no pudo evitar la caída de su valla ante el remate lejano de Gabriel Díaz.

El 33 de Sarmiento pateó por encima de la humanidad del arquero suplente de Boca Juniors y ni siquiera el propio Roncaglia -uno de los peores sino el peor del encuentro- pudo salvarla en la línea.

La visita fue un compendio de voluntades: la solidez de sus laterales Lucas Blondel y Marcelo Saracchi y la rebeldía de Exequiel Zeballos, quien guió los ataques de la institución de la Ribera en todo momento, fueron de lo ‘mejorcito’. Pero fue eso y nada más el planteo de Almirón. Pobrísimo.

Hubo muy pocas incidencias en el trámite. De parte de Sarmiento, sólo el tanto de la victoria. Para Boca fue un remate de Saracchi desde afuera del área tras un tiro libre preciso que Zeballos le sirvió y, como si fuera poco, un penal malogrado por Darío Benedetto, en el 86′.

No es un penal, es actitudinal

El ‘Pipa’ Benedetto tomó el balón luego de la protesta dirigida a Silvio Trucco -árbitro a cargo del partido- cuando caía la tarde en Junín y tras la mano dentro del área del uruguayo Juan Hernández.

El ‘9’ del xeneize se hizo cargo del remate desde los 12 pasos y no hizo caso ante el pedido del Changuito Zeballos, quien también se ofreció a patear. Sucedió el peor final para los de Almirón.

Dato de color: por la liga local a Boca le pitaron un penal casi un año después del último que le habían señalado que, casualidad o no, había sido también ante Sarmiento, en ese mismo estadio, el Eva Perón, y también fue desperdiciado por el cuadro auriazul, o atajado por el portero local, dependiendo cómo lo quieran ver.

En total fueron 319 días de diferencia entre el que Sebastián Meza -ahora en Club Atlético Huracán- le tapó a Marcos Rojo y el que José Devecchi le atajó a Benedetto.

El 25 de marzo de este año el ‘Pipa’ convirtió desde el manchón penal ante Club Olimpo, por 32vos. de final de la Copa Argentina.

En ese orden, la estadística de Darío Benedetto en los penaltis es fatal: falló 4 de sus últimos 6 remates.

El centrodelantero desea revertir la tendencia pero nada parece suficiente. Por cielo y por tierra, el ‘9’ hace agua en la cancha. No tiene el peso que supo tener anteriormente.

Su desidia y su estilo de creerse más que las jugadas irrita y hasta desespera a propios y ajenos.

“El hincha me bancó, pero al no llegar al nivel que estaban acostumbrados se impacienta un poco y es entendible”

Darío Ismael Benedetto, 15 de agosto de 2023, en charla exclusiva con ‘ESPN Equipo F’.

Y agregó: “A la gente que ha pedido mi cabeza lamento informarles que me quedo en Boca y no me voy a ir. Uno trata de hacer lo mejor posible por el club. No somos robots, tenemos problemas que influyen en el rendimiento”.

Benedetto debiera ver al Inter Miami patear penales.

Benedetto es el tercer número nueve en la consideración del entrenador Almirón, por detrás de Edinson Cavani, titular indiscutible y también detrás de Miguel Merentiel.

Al Pipa se lo ve frustrado, como si llevara sus problemas personales al campo de juego cada domingo.

Sus compañeros ya no confían en darle la pelota, porque la suele devolver mal y hasta se lo ve lejos de donde tiene que ubicarse, que es en el centro del área rival.

El nivel del ex Arsenal de Sarandí y América de México es malo definitivamente, de eso estamos seguros. Pero también hay que remarcar que Benedetto es víctima de la falta de creación de juego del xeneize. Al atacante hay que llenarlo de centros para que este defina.

“Un estorbo”

Así lo definió Nahuel Gallardo, futbolista de Sarmiento que ingresó para disputar los últimos minutos ante Boca Juniors en el triunfo de su equipo, y que tuvo un altercado con el referente boquense finalizado el duelo.

“Se ve que Benedetto será medio un estorbo en el plantel, porque mismo los de Boca querían que lo echen. Erró el penal, se ve que estaba caliente. Parece que viene también caliente con el tema de las declaraciones de (Agustín) Almendra”, apuntó Nahuel Gallardo -hijo de Marcelo Gallardo, gloria riverplatense- en zona mixta.

Culminado el enfrentamiento en Junín, Darío Benedetto se cruzó con el hijo más grande de la dinastía Gallardo. No quedó claro el motivo, pero así lo relató Nahuel:

“Lo fui a saludar a (Lucas) Blondel me negó el saludo. Me calentó que no me dio la mano. Yo no lo haría. En la victoria y en la derrota tenés que ser siempre el mismo. Yo no comparto lo que hizo. Fui a saludarlo bien”, comenzó en diálogo con ESPN.

Y continuó: Después se metió Benedetto y los demás a armar el tumulto. No pasó nada. El que armó el problema fue él. Vino Silvio (Trucco) sin mirar nada. Benedetto me tiró la piña, intenté agacharme y al ver el tumulto empezó a repartir tarjetas sin saber nada de lo que había pasado.

El ‘9’ de Boca siempre se caracterizó por estar presente en el tole-tole. Nunca se perdió de una, ni siquiera cuando estaba en el banco de suplentes…

El nacido en Berazategui, ciudad del sudeste del Gran Buenos Aires, Argentina, divide opiniones en el ‘Mundo Boca’. Hay quienes se aferran -ingenuamente- a que vuelva a ser ese goleador de raza que rompía redes. Para muchos otros, están terminados los días de Benedetto en Brandsen 805.

Lo cierto es que la situación no beneficia a nadie, ya que el jugador es tercer suplente y se desvaloriza cada vez más a sus 33 años; y al club no le da ningún beneficio tenerlo en cancha, o en el plantel. Es alguien conflictivo y soberbio.

El ‘narigón’ desembolsa 1.206.400 euros por temporada, según contó el medio BolaVip en marzo del corriente año. Un sueldo muy alto para un suplente.

Darío Benedetto.

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