Gómez Alcorta insistió que "no son monstruos, son varones socializados en esta sociedad. Eso implica que todos tenemos que comprometernos", y agregó que al nombrarlos de esa manera, " pareciera que el problema está en algunos individuos que tienen algunos problemas, y no en la sociedad".
“Prácticas aprendidas”
Para la ministra, la violación en Palermo forma parte de prácticas que fueron "aprendidas".
"Así como nosotras aprendemos a cuidarnos y a saber cuáles son los riesgos, los varones también aprenden ciertas prácticas: la práctica de que nuestros cuerpos, nuestra vida, no tienen valor", dijo.
También habló de que existe una "lógica corporativa" entre los hombres, "donde quizás algún varón puede sentir que está mal, pero tiene costo decirlo y salirse de lo corporativo, de la cofradía: ese es el modo en que se socializa".
"Lo que falta es cambiar la matriz de la sociedad", concluyó.