El propio intendente de Zárate lo reconoció ante la consulta de un medio local: “Sí, esto permitiría una nueva presentación”.
Cáffaro irá a la Dirección Nacional de Hábitat. “Es una temática que conozco desde hace mucho tiempo. Lo evaluamos con mi equipo y esta posibilidad estuvo hace un año atrás, pero no lo creía conveniente en plena pandemia” expresó en una conferencia de prensa el jueves. Y agregó: “Tenía que encargarme de la salud, por eso no era oportuno. El planteo siguió estando, por eso creo que ahora es el momento de tomar esta decisión”.
Cáffaro anunció que, de lograr la conformidad requerida, Ariel Ríos, un colaborador de hace más de 20 años que hoy se desempeña como secretario general, pasaría a adquirir las facultades de intendente.
“Siempre voy a estar presente en Zárate", anticipó la nueva incorporación del Gobierno Nacional.
El intendente llegó al poder en 2007, desde el ala socialista con su partido vecinal Nuevo Zárate, en alianza con el ARI. Luego se pasó a las filas kirchneristas apadrinado por el exministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Pelea con Berni
Cáffaro tiene un histórico enfrentamiento con un famoso vecino de Zárate: el ministro de Seguridad, Sergio Berni.
“En Zárate si no es un negocio inmobiliario, no parece importar. Al intendente no parece importarle ni la salud, ni la educación ni la seguridad. Es una vergüenza”, disparó Berni, el año pasado cuando se quejó de que no lo atendían en el Centro de Monitoreo municipal.
El alcalde evitó entonces entrar en polémica, pero mandó a Berni a "atender problemáticas muy complejas aún no resueltas y en ascenso".
Pero el enfrentamiento no es nuevo y el mismo tuvo coletazos nacionales: Berni quiso plantear una interna en Zárate, lo que no fue permitido y llevó al ministro a amenazar con su renuncia y ruptura con el Frente de Todos. Al final la sangre no llegó al río.
Berni buscaría disputarle a Cáffaro la intendencia de Zárate a través de su esposa, Agustina Propatto, quien resultó electa como diputada nacional en las últimas elecciones.
Allí estaría el quid de la cuestión del pase de Cáffaro a Nación (que está lleno de enemigos de Berni) con una licencia: buscar retener el distrito en 2023 ante el ministro de Seguridad que lo acecha.