El desborde de personas que inundaron las calles para acompañar a la Selección de fútbol campeona del mundo provocó que la caravana prevista se cortara abruptamente y terminara con los jugadores subiéndose de emergencia a helicópteros para regresar al predio de la AFA de Ezeiza.
El presidente de la AFA, que acompañaba al equipo de Lionel Messi abordo de un micro descapotado, anunció a través de un tuit que los organismos de Seguridad intervinientes impedían el avance de la peregrinación desde Ezeiza hacia la Ciudad de Buenos Aires.
Fue el fallido final de una jornada marcada además por los tironeos entre el plantel y el Gobierno, que pretendía que el equipo campeón parara en la Casa Rosada.
El recorrido sufrió varios cambios. Hacia el mediodía se confirmó que el micro con la Selección no iba a llegar al Obelisco, como se había anunciado en las horas previas, sino que se iba a detener a saludar a la hinchada en la Autopista 25 de Mayo a la altura de la Avenida 9 de Julio.
Pero el desborde reprogramó el itinerario. El micro se desvío hacia el barrio de Lugano, en la Capital Federal, donde los jugadores abordaron helicópteros para sobrevolar la Ciudad y aterrizar en el predio de Ezeiza, según confirmó la Policía Federal.