Según Graciano, la cartera educativa de la Ciudad “no tuvo políticas proactivas para que los jóvenes estén en las escuelas, no han distribuido las computadoras en cuanto a conectividad. Y tampoco desarrollaron programas complementarios para el apoyo de la escolaridad”.
Por su parte el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, también apuntó contra la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires: dijo que Acuña “se puede quedar tranquila” porque “mal que le pese, existen escuelas públicas y políticas” con las cuales se pueden “recuperar a los jóvenes que abandonaron el sistema escolar” como consecuencia de la emergencia sanitaria.
“Hay que romper esa biografía que los sectores dominantes intentan imponer, de la base que el que nace pobre, va a morir más pobre”, concluyó el gremialista en declaraciones radiales.
Otro de los que salió al cruce de Acuña fue Roberto Baradel, secretario general de Suteba, quien consideró que sus declaraciones “reflejan que el macrismo desprecia a la educación pública y tiene una concepción clasista y discriminatoria”.
“Se muestran tal cual son: desprecian a la educación pública y a los sectores populares. No es tarde para ir a buscar a los chicos”, dijo el dirigente gremial en declaraciones a Télam.
Otras repercusiones en Twitter: