Este último, luego de apuntar a la fiscal, al abogado de la familia de la víctima, Fernando Burlando, y a los medios, habló sobre el día a día del grupo en la cárcel.
Al respecto de su situación penitenciaria, el joven de 20 años dijo que allí lejos están de ser acomodados "cómo se anduvo diciendo por los medios".
“Quiero aclarar que en la cárcel no estamos como dicen los medios, que dicen que tenemos aire acondicionado, que tenemos ventiladores, que somos presos VIP cuando en realidad estamos toda la noche escuchando lo que nos dicen otros presos, que nos gritan que tienen precio nuestras cabezas, que Burlando los va a defender, que nos quieren violar. Nos gritan de todo por la ventana”, expresó.
Estos dichos fueron expandidos por Pertossi, otro de los más complicados: " Nos enteramos que en otros penales también tenemos amenazas, o sea que no podemos ir a cualquier lado. Por medio del teléfono que nos da el penal nos enteramos que hasta los propios guardiacárceles nos esperan en otros penales con amenazas. Lo único que tenemos nosotros es miedo de que nos pueda llegar a pasar algo, porque los mismos internos nos dicen que a nosotros nos pueden lastimar y no les va a pasar nada porque el propio Burlando dijo que los defendería”, aseveró.
Tanto ellos dos como el resto de sus compañeros de crimen se encuentran detenidos en el penal de Dolores, donde comparten celda en el sector de la alcaidía, aislados del resto de los reclusos y cuentan con la visita cotidiana de un psicólogo y también de un pastor evangélico.
La indagatoria finalizó con el rechazo de responder a las preguntas acerca de la situación que derivó en la muerte de Fernando: “No porque no confío en la fiscal porque nos mintió desde el primer día. Voy a presentar un escrito”, concluyó Thomsen.