"Unir a los argentinos" era el slogan del Presidente cuando solo era candidato, pero su promesa quedó enterrada este 1ero de marzo cuando sin titubeos criticó duramente a la oposición y al gobierno de Mauricio Macri y los señaló como los responsables de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales de la historia", e incluso, anunció que impulsará la apertura de una "querella criminal" destinada a determinar delitos en el endeudamiento que asumió el Gobierno de Mauricio Macri.
Mientras el Presidente proseguía con su duro discurso, desde la oposición reclamaban que aborde los temas "importantes". Uno de los que lo interrumpió a lo largo de toda la intervención presidencial fue el diputado nacional Fernando Iglesias, que en varias ocasiones le gritó que era "el peor Gobierno de la historia".
En ese sentido, al ser consultado por este medio respecto a sus múltiples interrupciones al discurso presidencial, Iglesias alegó que "el discurso del Presidente me pareció una provocación", dijo.
Y añadió: "decir que nadie se salva solo cuando es el presidente de un Gobierno que se robó las vacunas para dárselo a los chicos de la Cámpora y los amigos del poder me parece una verguenza... todo el discurso ha sido una provocación por parte del Presidente y me parece que estuvo demasiado moderado", sentenció.
En ese contexto, la oposición coincidió en que el Presidente en su discurso no le habló a toda la Argentina, sino "a una minoría de fanáticos que particularmente los lidera Cristina Fernández de Kirchner", dijeron a este medio los líderes de JxC.
Los que sí quedaron contentos fueron los dirigentes del oficialismo. Y aunque el Presidente estuvo acompañado por algunos pocos de su gabinete por los protocolos de la pandemia, peronistas, kirchnristas y albertistas dijeron estar "conforme" con la intervención presidencial, incluso la propia vicepresidenta Cristina Fernández habría avalado el discurso, a quien además se le vio de muy buen humor y sonriente durante toda el evento que se realiza cada 1ero de marzo.