ver más
POD 13_336x280 VIO

Estacionó en sitio para discapacitados, un hombre le reclamó y lo tiró de la silla

Philip Kinstler se acercó a una camioneta negra que estaba estacionada en el sitio reservado para discapacitados, y le pidió a la mujer adentro que liberara el lugar. Poco después, la pareja de la mujer lo buscó adentro de la tienda para reclamarle que le pidiera perdón. El hombre en silla de ruedas se negó. El sospechoso lo tomó de la silla, intentando forzarlo a hacerlo. Kinstler se resistió sosteniendo las ruedas, y el sospechoso levantó la silla y la arrojó hacia el costado, tirándolo al piso y rompiéndole una muñeca. El hombre depende de sus brazos para movilizarse y para tocar la guitarra, ya que es músico.

Sucedió en California. Según la policía, Philip Kinstler, quien se moviliza en silla de ruedas desde hace más de 30 años, se acercó a una camioneta que se había ubicado en el sitio para discapacitados del estacionamiento, algo ilegal. Adentro había una mujer. A través de la ventana, Kinstler le señaló el cartel que indicaba que el sitio era reservado para personas con discapacidades. Según relató el hombre a The Washington Post, su intención era pedirle de manera amable a la mujer que no estacionara allí.

Esa simple y justa demanda, hizo que la pareja de la mujer buscara a Kinstler dentro de la tienda contigua al estacionamiento y le demandara que se disculpara con ella. Kinstler, según su propio relato, dijo que le dijo al hombre que lo inquiría, que primero terminaría de devolver una remera y que después ambos podrían hablar. Como Kinstler se negó a salir a pedirle disculpas a la mujer de la camioneta, el sospechoso intentó forzosamente llevarlo en su sillla de ruedas. Kinstler se resistió agarrándose a las ruedas. Tras ello, el sospechoso lo tiró violentamente de su silla -acto que atestiguaron clientes y empleados, y que además quedó registrado en las cámaras del sitio-.

Kinstler sufrió una rotura de muñeca. "Estaba en shock", relató al Post. "Miré mi muñeca, y estaba toda torcida, luego empecé a sentir dolor y pensé que mi vida había terminado."

El sospechoso de la agresión, Jimmie Tiger, fue acusado del delito de asalto "por medios que probablemente producirán heridas corporales significativas" e intento de secuestro, por haber tomado la silla de ruedas a la fuerza y haberlo llevado por una corta distancia (antes de tirarlo de ella). Fue arrestado. Se declaró inocente y salió de prisión bajo fianza.

La herida producida por el ataque complicó mucho la vida a Kinstler, quien tiene 52 años y vive solo. Nació con una infrecuente enfermedad degenerativa llamada syringomyelia. Está paralizado de la mitad del pecho hacia abajo, depende de sus brazos para todo. Sin su muñeca, no puede movilizarse desde su silla de ruedas hasta su cama sin la ayuda de una enfermera, ni ir hasta la tienda a hacer las compras. Apenas puede trasladarse en la silla dentro de su casa. Además, es músico, y esto le impide tocar la guitarra. Actualmente trabaja en su recuperación.

Más Leídas

Seguí Leyendo