Estas diferencias, sin embargo, traerán otro problema al presidente de la cámara baja: deberá consensuar durante todo el año parlamentario con la oposición, para poder darle luz verde a los proyectos que no cuenten con el apoyo de La Cámpora.
De todos modos, desde el oficialismo confían en que las internas entre el albertismo y La Cámpora, se irán suavizando con el paso de los días, ya que alegan que la ruptura se dio "por culpa del proyecto de FMI", por lo que esperan que ese quiebre no afecte otras iniciativas que el Gobierno quiera tratar en el Congreso.
De todos modos, hay un sector del oficialismo que tiene dudas, y alegan a las sorpresivas decisiones y declaraciones que viene tomando y haciendo Máximo Kirchner, incluso, nadie creía que el hijo de Néstor y Cristina pudiese dejar la jefatura del bloque y pasó.
En ese sentido, el Ejecutivo espera tratar en el Congreso, en las próximas sesiones, proyectos como: la Ley de Industria Automotriz, la Ley de la Construcción y la Ley de Agroindustria.
El rol de CFK
Por otro lado, y en lo que respecta al rol de la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, en las últimas horas trascendió que la vicepresidenta de la Nación quiere que Alberto Fernández realice cambios en su Gabinete para frenar la ofensiva contra su Gobierno.
Uno de los funcionarios que CFK quiere fuera del Gabinete, sería el ministro de Economía Martín Guzmán, al que cuestiona desde el inicio, pero que su malestar creció tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).