Sin embargo, “el relato del relato” se ha caído en las últimas horas porque ejércitos de trolls oficialistas quedaron al descubierto cuando tuvieron que salir a darle likes a posteos del Jefe de Estado ya que su figura estaba siendo masacrada por opositores y descontentos en las redes sociales.
¿Quién le paga a a los trolls de Javier Milei?
Al designar como Director General de Comunicación Digital del Poder Ejecutivo Nacional a Juan Pablo Carreira (conocido en internet como Juan Doe), el presidente dejó todo claro: el erario público nacional se hacía cargo de abonarle un sueldo mensual al jefe de sus trolls.
Se trata de un tipo que no muestra la cara y pone caricaturas en sus perfiles, no utiliza su nombre real y, sobre todo, no aporta nada positivo en sus posteos ya que el 99 % de ellos están destinados a criticar o insultar a figuras públicas que son adversarias del actual primer mandatario.
Doe reemplazó a Iñaki Gutiérrez y es el alter ego del nombrado Cerimedo.
Chau pauta. ¿Hola bots y trolls?
El general Carl Von Clausewitz sentenció una conocida verdad: "la guerra es la continuación de la política, por otros medios".
La consigna se puede aggiornar al siglo XXI y decir: "la guerra de los trolls es la continuación de la pauta publicitaria, por otros medios de información".
Caso contrario, que expliquen desde la Casa Rosada:
¿De dónde salen los fondos para financiar esta “torcida” libertaria?
¿Los “tiffosi” trabajan por convicción o existe algún túnel subterráneo desde el cual se los alimenta?
¿Son los mismos 50.000 tipos con los que presumía eficiencia Fernando Cerimedo?
¿Se cambió la pauta de propaganda a los medios por los sueldos a los bots?