Cerliani considera que lo que hay "es la falta de estrategias por fuera del ámbito penal" para poder ayudar y asistir a las mujeres que viven situaciones de violencia. Y habló de la necesidad de "fortalecer los abordajes previos a las denuncias en orden de destrabar los conflictos que en muchos muchos casos requieren de otro tipo de respuestas".
La fiscal además asegura que las denuncias se acrecentaron en este último tiempo y que los tiempos de respuesta ante la denuncias que habitualmente no pasaban de los cinco meses "actualmente están totalmente excedidos de esos plazos".
"Ya de por sí hablamos que el más del 85 por ciento de las víctimas de delitos contra la integridad sexual son niñas, niños y adolescentes donde el agresor es un miembro de la familia: padre, tío, abuelo o padrastro. Acompasar los tiempos de las investigaciones con los de las víctimas, hacer investigación del contexto, tener en cuenta el territorio y la red social, tener médicos especializados, todo eso hace a complejidad", asegura la fiscal, preocupada por este paradigma.