Es importante aclarar que la polémica que protagonizan Juez y Doñate surgió luego de que el interbloque del Frente de Todos se dividiera en el recinto para así quedarse con el lugar en el organismo que le corresponde a la segunda minoría, el cual hasta ese momento era para Luis Juez, del PRO.
Al separarse en dos espacios, el oficialismo reclamó un asiento para Martín Recalde por el denominado “Frente Nacional y Popular” y otro para Claudio Martín Doñate por “Unidad Ciudadana”, dejando a Juez sin posibilidad de ingresar al Consejo.
Sin embargo, la propia Corte rechazó esta movida al considerar que se trató de un “ardid” y una maniobra “manipulativa” que desnaturalizó “el fin constitucional de representación pluralista procurado por el constituyente y el legislador”.
A pesar de que la Justicia ordenó que el Senado vuelva a tener su composición anterior y que se elijan a los representantes con esa vieja composición, el pedido no fue acatado por el Frente de Todos, que a través de una acordada firmada por la presidenta provisional de la Cámara, Claudia Ledesma Abdala, ratificó a Doñate.
Luego de la jugada del Frente de Todos, la oposición judicializó esta estretagia política y ahora la expectativa está en que la Corte tome una decisión. Las posibilidades son varias. Por un lado, puede aceptar tomarle juramento a Doñate con la aclaración de que lo hace sabiendo que hay una causa judicial que inició Juez y sin perjuicio de lo que pueda ocurrir en ese expediente.
Otra posibilidad es que el tribunal, sin esperar a cómo avance la causa judicial que inició Juez, resuelva si Doñate puede asumir o no basándonos en su propio fallo del 8 de noviembre.