Es que el horno no está para bollos luego de la derrota del FdT en las PASO. Si durante la campaña hacia las primarias se bajó la línea de evitar temas que pudieran incomodar al electorado independiente, ahora -con una empinada cuesta a remontar- se redoblará la apuesta en ese sentido.
De allí que desde el oficialismo hayan salido con una rapidez inusual a desmarcarse del proyecto de Martiarena.
El 1er artículo del proyecto de ley de Martiarena establece que bancos, compañías financieras, sociedades de crédito para consumo y cajas de ahorro transfieran todos sus depósitos al Banco Central, que los recibirá en pesos. La iniciativa no solo incluye los depósitos de terceros, sino también “cualquier otra forma de captación de fondos del público” y determina que los bancos y las entidades no podrán girar ni utilizar los depósitos y los fondos sin autorización del Banco Central.
En los fundamentos del proyecto, Martiarena cita en reiteradas ocasiones la política de Juan Domingo Perón en la materia para reivindicarla, a la vez que asegura que hasta el día de hoy sigue vigente la "política financiera" implementada por José Martínez de Hoz durante la última dictadura militar.
El diputado dice que la economía "debe subordinarse a la Política, ser Humanizada y estar al servicio del Bien común" y, en sentido, pide a sus pares el voto para este proyecto que -sostiene- "tiene como objetivo superlativo posibilitar la Reactivación Económica y la Reconstrucción Nacional".