“En la campaña dijimos que íbamos a vamos a empezar un camino de baja de impuestos y la gente validó ese camino en las urnas. Sin embargo, la respuesta del Gobierno es pedirnos firmar un Consenso Fiscal que habilita la creación de nuevos impuestos, como el impuesto a la herencia, y el aumento de otros, como el de las alícuotas máximas de Ingresos Brutos a los sectores productivos”, explicó.
Del mismo modo, el jefe de gobierno porteño aclaró que de haber firmado el consenso fiscal, se suspenderían los juicios que cada distrito tiene contra el Estado nacional, con lo cual se afectaría el reclamo de la Ciudad ante la Corte Suprema por la quita de los fondos de coparticipación.
“Quieren obligarnos a todos los argentinos que vivimos en la Ciudad a renunciar al derecho de reclamar los fondos que nos quitaron inconstitucionalmente”, dijo.
Además, Larreta reafirmó su rechazo a más suba de impuestos y en esa línea consideró que el país “tiene un problema serio de trabajo. Muchos perdieron el suyo, otros trabajan en la informalidad y la gran mayoría no llega con su sueldo a fin de mes. Cuesta mucho encontrar oportunidades en un país que hace 10 años no crece y en el que no se crea empleo formal registrado”.
Por su parte, el presidente Alberto Fernández ironizó al respecto: "Celebro que hayamos logrado el consenso de 23 jurisdicciones y lamento que haya quedado sin firmar la ciudad de Buenos Aires, porque cuando se llevaba los puntos de coparticipación lo hacía sin consensos".