En esa línea, el Gobierno expuso que con los cambios “se pretende dotar de eficiencia el funcionamiento del organismo y la optimización de sus procesos administrativos, así como la racionalización de sus recursos, para el mejor ordenamiento y cumplimiento de sus fines”.
A su vez, aseguró que “a lo largo de los años se le delegaron al mencionado Instituto tareas que ninguna relación tienen con sus misiones y funciones” y entre los ejemplos del “aumento de tareas no relacionadas” citó al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que conjuntamente con el “incremento exponencial de la planta de empleados” -asegura que en 20 años pasó de 90 a 900 agentes- se debieron afrontar en 2023 gastos operativos por $1,9 mil millones, sumado a un endeudamiento por $700 millones con proveedores, generando un déficit de $2,6 mil millones.
“El aumento desproporcionado de la planta llevó a que, en el ejercicio anterior, el 42% de los ingresos se destinaran a sueldos, lo que perjudica directamente el objeto principal del INCAA, es decir, el fomento de la actividad cinematográfica”, explicaron desde el Gobierno.
Subsidios limitados y menos exposición del cine nacional
Una de las modificaciones que describe el decreto refiere a la cuota de pantalla, donde la Ley 17.741 establece la exhibición obligatoria de filmes nacionales con criterios establecidos en la reglamentación. Actualmente, se debe proyectar una película nacional por sala, en todas sus funciones, en al menos una semana, por cada trimestre del año.
Sin embargo, con el nuevo cambio, se establece que el Presidente del INCAA “fijará la cuota de pantalla de películas nacionales de largometraje y cortometraje que deberán cumplir las salas y demás lugares de exhibición del país, pudiendo segmentar la cuota sobre la base de las características de las salas alcanzadas”, por lo que será una atribución exclusiva del actual titular del INCAA, Carlos Pirovano.
En esa línea, el decreto el gobierno nacional argumenta que “la fijación de la cuota de pantalla debe segmentarse de acuerdo a las características técnicas, de estructura empresarial y de ubicación de las salas de exhibición”.
En cuanto a los subsidios a la producción y exhibición de películas nacionales de largometraje tampoco podrá exceder el 20% y nunca podrá significar más del 50% del costo de producción total de un proyecto. De ese modo, “el aspirante deberá asumir en forma obligatoria el costo de producción restante del proyecto”, puntualiza el decreto. Además, el beneficiario deberá esperar un año para poder tramitar un nuevo subsidio.