"No vamos a tolerar más excusas ni explicaciones", cierra el despacho de prensa.
El plan abarcará a trabajadores de clínicas, sanatorios, hospitales de comunidad, servicios de emergencias, centros de diagnóstico, laboratorios de análisis clínicos, institutos geriátricos y psiquiátricos.
La convocatoria al paro se comunica un día después de que fracasaran las negociaciones salariales en una audiencia celebrada en el ministerio de Trabajo.
El gremio pedía una recomposición en torno al 45%, en sintonía con la inflación esperada para el año. Pero la patronal, en este caso, la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS), esgrimió que no pueden otorgar un aumento de ese tamaño dado que no se actualizan los aranceles
Según se informó en un comunicado, los representantes de la FAPS “explicaron que los ingresos de los prestadores están atados a los aranceles impuestos por los financiadores (obras sociales, empresas de medicina prepaga y PAMI), y que si esos aranceles no se actualizan acorde al porcentaje solicitado para la negociación paritaria actual las instituciones prestadoras no tienen posibilidad alguna de enfrentar el aumento”.
El sindicato, por su parte, sostuvo que “los tiempos de gestión y negociación están agotados”, por lo que advirtió: “No vamos a tolerar más dilaciones, negativas y evasivas. Ninguna razón puede eximir a los empresarios de la obligación de actualizar los salarios en momentos de alta inflación”.