Ahora Cantard aparece al lado de Corral en fondo naranja, sin menciones al cambio o a cambiemos y con apenas el logo del recientemente creado “Defensores del Cambio”, muy disimulado.
La imagen de la papelería de Vamos Juntos en las calles santafesinas contradice a Jaime Durán Barba que viene de recordar en su columna dominical del diario Perfil que nunca perdió con Macri ninguna elección.
“Quienes han hecho política por años tienen habilidades que les permiten comprender automáticamente temas que para otros no son evidentes. Esa es la política como arte. Malcolm Gladwell desarrolla el tema magistralmente en su libro Blink: The Power of Thinning Without Thinking. Por otra parte, hoy se usan técnicas de análisis científico que complementan el arte con el pensamiento. Se desarrollaron en Estados Unidos desde la intervención de Joseph Napolitan en la campaña de Kennedy y se sistematizaron académicamente desde que la fundación de la “West Point de la política”, la Graduate Schooll of Political Managment de la George Washington University. Dos profesores de esa facultad, Santiago Nieto y el autor de esta nota, hemos colaborado en elecciones argentinas durante los últimos quince años aplicando esas técnicas. Nunca se perdió ninguna”, remata Durán Barba.
De paso, así analiza el consultor la figura de CFK en la polarización: “nunca consideré que Cristina Kirchner sea una mala candidata, ni dije que es la figura opositora que más le conviene a Mauricio. Siempre afirmé lo contrario, tanto en esta columna de PERFIL, como en decenas de entrevistas en las que participé en la última década. Todos los estudios dicen que Cristina es la mejor candidata de la oposición. Era absurdo pensar que Mauricio podía designar a un candidato mediocre de oposición para ganar con facilidad, porque en ese caso habría promovido a un perdedor nato como Daniel Filmus y ganaba sin hacer campaña. Cristina es una candidata poderosa porque es líder de un importante porcentaje de argentinos que quiere una sociedad autoritaria en la que se protejan sus intereses. Se sienten inseguros con la democracia”.