La escalera era de 1890 y, "entre otras cosas, hicieron enojar al presidente Alberto Fernández cuando el jueves pasado se dedicó a recorrer la sede presidencial. Fernández se quejó por los ruidos de las obras, el polvillo constante y la falta de medidas de seguridad. Más se molestó cuando se enteró que aún falta pagar $45 millones por una parte del plan de obra que, dicen, ya debería haber finalizado. Estas obras de remodelación que se encararon durante la administración de Macri, contemplan tres etapas con un presupuesto total por $285 millones".
De confirmarse, podría decirse que el ingeniero Macri cometió un acto vandálico y, como tal, el artículo 10 de la ley 12.665 advierte: "el que infringiera la presente ley mediante ocultamiento, omisión, destrucción, alteración, transferencia o gravamen, exportación o cualquier otro acto material o jurídico practicado sobre bienes protegidos será sancionado con multa, cuyo valor se establecerá entre un mínimo de diez por ciento (10 %) hasta tres veces el valor del bien o los bienes que hayan motivado la conducta sancionada. Para la determinación de la multa se atenderá a la gravedad de la falta cometida y al carácter de reincidente del infractor. Los montos percibidos en concepto de multa serán destinados a las partidas presupuestarias asignadas a la Comisión Nacional".
Escalera de periodistas
Esta gran escalera de mármol de Carrara blanco con veta gris conduce desde Balcarce 50, al primer piso de la Casa, donde se encuentra ubicada la sala de periodistas. Al igual que en otras partes del edificio, se pueden apreciar aquí enormes copones de metal comprados en la casa Val d’Osne de París. En los nichos, sobre las paredes, se ven ánforas de estilo neoclásico.
La existencia de la sala de periodistas data de la década de 1940, durante la gestión del presidente Ortiz.
Esto motivó la reacción de usuarios en Twitter. La pregunta del millón: ¿Qué hizo o dónde está el mármol?