Para el embajador argentino en Brasil, candidatearse en Ciudad, significaba volver políticamente al período 1997-2002, cuando ocupó una sillón en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, ahora siente que eso no le suma. Le sumaría ser jefe de bloque o presidente de Cámara, pero esos dos puestos ya fueron ocupados por Máximo Kirchner y Sergio Massa, respectivamente.
Otra propuesta que estuvo dialogando con el propio Fernández, con quien charla por WhatsApp con total confianza, es ocupar el cargo de ministro de Turismo o de Desarrollo Productivo, por lo que implicaría sacar a Matías Lammens o Matías Kulfas del Gabinete.
"De lo contrario, sentenció Scioli, prefiero seguir en Brasil, que es donde siento que puedo sumar".
En algún punto tiene razón. Días atrás celebró que el país vecino “volvió a ser el socio comercial número uno de la Argentina” a pesar de las “diferencias ideológicas” entre el presidente Alberto Fernández y su par brasileño Jair Bolsonaro, y en ese sentido destacó que en los últimos tiempos la relación diplomática y económica tuvo “avances concretos”.
Nota al margen: muchos asegura en el Frente de Todos que las elecciones y los candidatos oficialistas podrían ser una muy buena excusa para relanzar el Gabinete y la gestión nacional.
Allí también aparece la figura del expresidenciable como eventual jefe de Gabinete de Alberto Fernández. No son pocos los que entienden que sería una buena opción porque es moderado y no pertenece al ala política de los Fernández sino que ha logrado construir su propio estilo y dialoga absolutamente con todos sin problemas.
Lo concreto es que el jefe de Estado enfrenta un enorme desafío: tener candidatos propios.