Según el círculo cercano de Peña, él y el expresidente de la nación volverán a la vida política para trabajar en una nueva fundación en la que Macri espera recorrer el interior y dar charlas en el exterior.
En ese sentido, comenzará con tareas de consultoría en comunicación política y campañas electorales para clientes extranjeros, pero aseguran que no será "en oficinas partidarias" sino en "un lugar propio" para dedicarse a esas tareas.
Además de ello, Peña tendría la intención de armar una red de equipos para monitorear al gobierno de Alberto Fernández.
Marcos Peña también buscará contener a su equipo, ese que quedó descolocado tras la derrota del macrismo y que en todo este tiempo no recibió ninguna orden de cómo seguir. Por ello, Peña buscará contenerlos y tratará de que sea Mauricio Macri el principal líder de Juntos por el Cambio, a diferencia de otro grupo del PRO, que prefiere tener como referente a Larreta.
En pocos días, Marcos Peña se reunirá con sus asesores, quienes fueron a los primeros que les avisó que está de regreso al país para volver "a trabajar".
A pesar de la reanudación de la actividad política, Macri y Peña serán cuidadosos al momento de emitir declaraciones en contra de la gestión albertista con el fin de levantar su perfil, ya que en el fondo saben que, más allá del 40% de los votos que sacaron en octubre, cualquier posición pública a tan poco tiempo de haber dejado el poder podría generar un efecto contrario.