La investigación estuvo encabezada por Prefectura, debido a su despliegue en las redes. Se destacó la tarea de un "agente encubierto digital", que logró información "trascendente" para la detención del presunto terrorista.
“Actuamos desde nuestro territorio con dos modelos operativos. Por un lado, un modelo digital encubierto y, por el otro, de seguimiento territorial. Así descubrimos que Ávila pertenecía a una red global de odio y destrucción”, reiteró Bullrich.
En esa misma línea, la titular de Seguridad detalló en la conferencia que esta investigación reveló “elementos alarmantes”: propagandas yihadistas, manuales para la fabricación de explosivos, mensajes antisemitas y conexiones con redes internacionales de radicalización.
En ese sentido, detalló: “Este extremista utilizaba plataformas en Telegram, con mensajes cifrados, algunos que tuvimos que traducir. También en TikTok e Instagram. Allí difundía la ideología del odio y para reclutar jóvenes argentinos”.
Además, contó que dentro de un canal de Telegram reivindicaba al autor de un ataque terrorista en un colegio de Ucrania, donde asesinó a 20 estudiantes y dejó 67 heridos.
Según indicó la ministra, el plan terrorista estaba "avanzado" al momento del descubrimiento. "Lo que llaman encomienda, que es cuando los terroristas se encomiendan para obtener una misión, una guía. Es la última etapa para consumar un atentado", agregó Bullrich.
"Frustramos sus planes antes de que pudiera causar daño", sentenció.