La convocatoria que circula a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea exige "un paro nacional" el 27/12 para exigirle a la clase política que también se adhiera a las políticas de solidaridad.
La convocatoria fue acompañada por un extenso texto que pide a la clase política, entre otras cosas, que se les retenga el 30% de sus salarios, que cuenten con menos asesores y que se congelen sus dietas.
"Proponemos que a senadores nacionales, diputados nacionales, gobernadores, senadores y diputados provinciales, intendentes , concejales, ministros, toda esta gran clase política que supimos conseguir se le retenga el 30 % de su sueldo. Si estás de acuerdo mandaselo a familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo. Que los grandes ganadores de este sistema se solidaricen con el pueblo", cita la convocatoria.
Y sigue: "Tomen buenos ejemplos, como Italia que redujo el plantel de integrantes en el congreso, o como en Chile, donde los diputados y senadores se han disminuido sus salarios al 50% en solidaridad con todos los compatriotas".
La convocatoria también pide reducir la cantidad de asesores de los políticos, y en ese sentido agregan que "es inaceptable que haya más 40 asesores por cada diputado y senador".
Y siguen: "En una economía que tiene emergencia... ya que ellos piden solidaridad con los que menos tienen que se hagan ver ellos también. Solo es sentido común", finaliza la convocatoria.
Esta convocatoria se da en el medio del escándalo en el que quedó inmerso el senador Carlos Caserio, que al ser consultado sobre el esfuerzo de la clase política alegó que los políticos no hacen esfuerzos, sino que dictan normas.
Sus dichos por supuesto generaron gran indignación en la sociedad, que en pocos minutos no solo viralizó la entrevista, sino que le pidieron al Presidente de la nación que analice el rol de la dirigencia y los esfuerzos que deberían hacer para "poner la Argentina de pie".
Sobre la entrevista con Caserio, y consultado respecto a por qué no hay ajustes entre los propios políticos o el Estado, argumentó: "Todos tenemos un trabajo. La clase política no es la que hace esfuerzo, la clase política dicta normas y gobierna del modo que le parece que es el más adecuado".
"Yo trabajo para venir acá, no es que me regalan el sueldo. Me parece a mí que hablar del esfuerzo de la clase política es no entender al Estado", cerró.