Hernán Reyes, una de las manos derechas de Carrió, explicó que el proyecto es para "fomentar la competencia en la producción y venta de alimentos" y apunta a "evitar que estemos atrapados en situaciones de marcas únicas como pasó con La Serenísima en la leche".
Reyes alude a la situación que se produjo ante faltantes de la marca de leche La Armonía, 2da línea de La Serenísima, y de las dificultades de SanCor, lo que redujo el mercado al principal producto de la empresa Mastellone.
"El sector de los alimentos está particularmente concentrado. Por eso, la iniciativa apunta a remover costos que impiden a pymes y empresas nuevas entrar en los supermercados, al mismo tiempo que evita prácticas desleales de grandes proveedores con los productores primarios", agregó el legislador porteño a través de Twitter.
"Siempre existirán primeras marcas, pero hay que asegurar a los proveedores el derecho a competir en los supermercados y ofrecer productos de mejor calidad y de mejor precio a los consumidores. Un mercado competitivo no es más ni menos que eso: participación y concurrencia", finalizó Reyes, quien comentó que existen "legislaciones similares tanto en España como en el Reino Unido".
En este sentido, el proyecto plantea que "la participación en góndolas será equitativa para los oferentes, lo que garantizará la mayor concurrencia de marcas de diferentes proveedores, conforme las posibilidades económicas y las prácticas comerciales habituales". "Está prohibido pautar la participación de un producto alimenticio de una marca determinada que supere al veinte por ciento (20%) del espacio disponible que el producto comparte con otros de similares características", agrega.
"Los exhibidores contiguos a las cajas y las islas de exhibición deben garantizar al menos un cincuenta por ciento (50%) de productos de origen local y/o producido por Pequeñas y Medianas Empresas o por Cooperativas y/o Asociaciones Mutuales", señala Carrió en su presentación.
Además, plantea que "la forma en que los productos sean exhibidos y distribuidos en góndolas por parte de los supermercados, no deben tener por efecto impedir, restringir, falsear o distorsionar la competencia dentro de cada categoría. Está prohibido pautar lugares de privilegio en góndola dificultando la exhibición equitativa de las diferentes marcas ordenándolas en forma vertical, y no horizontal, utilizando criterios objetivos".
"Los productos de menor precio conforme la unidad mínima comparativa del artículo 30 de la presente ley deberán encontrarse a una altura no menor a los 90 centímetros y no superior a los 160 centímetros", agrega.
"Todo programa gubernamental, tanto nacional como provincial o local, que tengan por finalidad brindar previsibilidad, estabilidad y transparencia en el proceso de formación de precios, deberán estar señalizados con carteles indicadores que faciliten su identificación respetando las pautas de exhibición de precios", propone la diputada de Cambiemos.