“El sector alimenticio tiene que hacer una revisión de la que está pasando. Nosotros hemos ayudado a toda la producción frenando las tarifas y el combustible, y abriendo el crédito, no es posible que con todo eso los precios sigan subiendo”, se quejó al hablar en el encuentro con empresarios en el hotel Alvear.
Tal como informó Urgente24, el Presidente renovó su preocupación por el aumento de los precios de los alimentos a la luz de un estudio preliminar que mostró que durante febrero la inflación de ese rubro fue del 3%, muy por encima de la expectativa oficial. Ese nerviosismo ya había sido expuesto por Fernández en su discurso ante la Asamblea Legislativa, el domingo último.
En otro orden, el Presidente afirmó que, desde que asumió el Gobierno, se logró "cambiar la lógica de la especulación financiera por la lógica de la producción y con la producción en marcha regresa el trabajo y con el trabajo volvemos e a enfrentar la pobreza y el hambre".
Aseguró que que "el campo es un socio estratégico" del gobierno nacional y dijo que quedó "demostrado que dialogando las cosas salen bien", en alusión a la reunión que mantuvo el sector con el ministro de Agricultura, Luis Basterra, y tras la que se oficializó la suba de retenciones a medianos y grandes productores de soja.
Por otro lado, Fernández aseveró que "necesitamos industriales comprometidos con el país, no solo con los resultados de sus empresas”.
Al hablar sobre el presente económico, el jefe de Estado dijo que “estamos en un punto muy dificultoso” y se refirió a lo que fue la Argentina hasta que asumió en reemplazo de Mauricio Macri. “Estábamos arriba de un colectivo que se habían empecinado en acelerar hacia el precipito. Por suerte los argentinos giraron en volante”, señaló.
Y luego, con una metáfora aún más contundente, aseveró que la deuda que tomó la gestión anterior, por sus plazos y para lo que se usó, fue “suicida”. “Gracias a Dios, en octubre los argentinos bajaron el arma de la sien”, sentenció.