El jefe del Estado dijo que un "grupo de ciudadanos opositores al Gobierno" se manifestaron en la casa del ministro del máximo tribunal. "Fueron básicamente a presionar un juez a la hora que tiene que tomar una decisión", aseguró.
Y comparó el escrache a Lorenzetti con las protestas que hubo recientemente en los alrededores de las viviendas de la vicepresidenta Cristina Fernández y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.
"Me solidarizo con Lorenzetti, con Sergio, con Cristina, que lo vive en su casa permanentemente. Llamo a la reflexión a quienes promueven esas cosas", sostuvo.
Fernández cuestionó las manifestaciones que "muestran intolerancia". "Los reclamos que se hacen, del modo que se hacen, no son reclamos sino que dejan en evidencia la peor muestra de intolerancia y respeto a la democracia que le costó 30.000 vidas a la Argentina", subrayó. "No vamos a negociarla, vamos a cuidarla", advirtió.
La protesta tuvo lugar el sábado frente a la casa de Lorenzetti en Rafaela, de cara a la reunión que el máximo tribunal realizará este y en la que podría decidir si da lugar a los recursos presentados por los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli, que fueron removidos por un decreto de Fernández tras la negativa del kirchnerismo a darles acuerdo a sus traslados en el Senado.
El mandatario señaló además que "la pandemia tuvo la virtud de unir a los argentinos al comienzo, pero luego algunos empezaron a desunirnos".
"Tal vez podemos poner un punto de inflexión y llamarnos a la cordura, a volver a trabajar mancomunadamente. No todo es disputa política; hay argentinos y argentinas que sufren y necesitan. El modo no es lo que vimos en Rafaela, en Tigre, en la esquina de Juncal y Uruguay... el modo es reclamar democráticamente. Sabemos que tenemos disensos; es parte de la democracia. Pero el respeto al otro es central", insistió.