En cuanto al desafío de octubre frente a las urnas, graficó que "cuando Perón volvió, sacó el 62% de los votos y un 38% no lo votó. Y cuando Cristina tuvo su mejor momento, sacó el 54% y el 46% no la votó. Hay un sector de la Argentina que no vota peronistas y no los va a votar.
Entonces, creo que hay un segmento peronista, un segmento que no vota peronistas y un segmento gris por el que va a haber que trabajar fuertemente para conquistarlo.
En definitiva, es lo que Perón llama en 'Conducción política': uno va por el hormiguero, que es lo que hizo Cristina, y después, al que viene atrás, en este caso Alberto, le toca ir hormiga por hormiga. Y superó el 48% para lograr la elección que obtuvo".
"En la elección que viene nos va ir mejor que en 2019 porque con el tiempo el desastre se aprecia. Esto no empezó ayer a la mañana y el daño que hicieron se ve y se nota", remató, fiel a su estilo, muy duro contra los 4 años de Mauricio Macri.
Respecto al reclamo del núcleo duro K sobre los presos políticos, disparó: "Claro que sí (hay presos políticos en la Argentina). Inventaron causas políticas como los cuadernos, que son fotocopias de fotocopias y no dieron el resultado que intentaron".