A raíz de la denuncia que hizo su mujer, Marta Reyna Martínez, la principal hipótesis apuntaba a un posible secuestro. La sospecha surgió porque cuando Álvarez Echalar salió en su camioneta del domicilio llevaba encima una gran suma de dinero para realizar trámites bancarios relacionados con el negocio familiar.
Sin embargo, la búsqueda de los investigadores dio un giro al encontrar la camioneta del empresario estacionada en los alrededores de un hotel en la zona de San Lorenzo y Congreso, en Tucumán.
Así las cosas, según detallaron los investigadores, las cámaras de seguridad fueron fundamentales para darle un cierre al caso, que terminó sorprendiendo a los propios investigadores: El empresario no estaba secuestrado ni había sido víctima de ningún otro delito.
En ese sentido, las autoridades contaron que encontraron al empresario sano y salvo alojado en el hotel Colonial de Tafí del Valle, en compañía de una mujer que no era su esposa.
Tras la aparición de Álvarez Echalar fue notificada a la Unidad Fiscal de Delitos Complejos y se comprobó que el hombre se había ido por sus propios medios para pasar tiempo con la amante.
Ante esta situación, la Policía de la Provincia reclamó a la Justicia su intervención para pedir un resarcimiento económico y compensar así el gasto que demandó su búsqueda.