Y siguió: "Más allá de eso, esto recién empieza, es un puntapié para poder dar con la verdad. No voy a bajar los brazos. Hasta no ver a los todos los responsables presos no voy a parar".
En ese sentido, volvió a apuntar fuertemente contra la Policía Bonaerense y la acusó por la muerte de su hijo, luego de que fuera retenido en un control de la zona de Mayor Buratovich por supuestamente violar la cuarentena. "Facundo no se suicidó, no tuvo un accidente: a Facundo lo mató la Policía Bonaerense. Lo voy a seguir repitiendo".
Sobre el dato de la odontóloga, Cristina Castro se refería a un dato clave: Días atrás, se habló sobre los dientes que le faltaban al muchacho muerto. Si se demostraba que esas pérdidas habían sido anteriores a su fallecimiento, quedaba prácticamente confirmada la tesis del homicidio. El informe del EAAF, no obstante, afirma que las piezas se desprendieron cuando Facundo ya estaba sin vida.
"La odontóloga fue manipulada y yo no lo voy a permitir porque están las grabaciones del día en que dijo otra cosa", apuntó Cristina. Y fue por más: "a mí me han dicho que acá hay órdenes que vienen de muy arriba. No hay que confiar en nadie".
La autopsia concluyó que Facundo murió por una asfixia por sumersión, un ahogamiento, aunque no se pudo determinar si fue un hecho “suicida, homicida u accidental”. También indicó "no se observaron signos de participación de terceras personas” y agregó que “todas las lesiones y pérdida de algunas piezas dentales son postmortem (posteriores a la muerte), producto de depredadores y exposición medioambiental".
"Se trató de una muerte violenta, por no ser natural. El avanzado estado de esqueletización del cadáver limitó las posibilidades de conocer el modo de la muerte", se lee en un comunicado del Juzgado Federal Nº 2 de Bahía Blanca.
Además, estableció que la muerte se produjo en un plazo "no menor a los 30 días" previos al hallazgo de los restos, encontrados el 15 de agosto pasado en una zona pantanosa de cangrejales de Villarino a la vera de la Ruta 3.