Se investigan si el hecho estuvo vinculado a otro tiroteo ocurrido en la zona o a algún ajuste de cuentas entre narcos.
En declaraciones a los medios de prensa provinciales, Cabrera dijo que seguramente su hijo "estaba huyendo" de los atacantes y que llegó hasta la puerta de su casa, donde ella escuchó una "ráfaga de disparos".
Según la fiscal de la unidad de Homicidios Dolosos que atiende el caso Marisol Fabbro, durante los peritajes los agentes policiales hallaron 35 vainas servidas de calibre 9 milímetros, y cinco plomos encamisados deformados en el interior del vehículo.
Por la cantidad de disparos se presume que los delincuentes utilizaron una ametralladora.
La madre del hombre pidió que se investigue lo ocurrido con su hijo, quien trabajaba en un taller de chapa, era padre de tres hijos y estaba casado.
“Escuché los disparos, vi la puerta del auto abierta y pensé que habían encontrado a alguien y dejaban el auto acá parado en la puerta, entonces llamé al 911”, contó la mujer en declaraciones que reprodujo el diario La Capital de Rosario.
“Cuando abrí el portón y salgo a la calle me doy cuenta que es el auto de mi hijo, él lo tenía en el corralón y no pensé que lo había sacado. Los vecinos no me dejaban llegar, el auto frente a la puerta y él estaba acostado en el asiento, yo llamaba a la ambulancia a los gritos, tardó 25 minutos”, agregó la mujer que trabaja en el Sindicato de Empleados Municipales y es secretaria del PJ de Villa Gobernador Gálvez.
Consultada sobre cuál pudo haber sido el móvil del crimen, señaló: “No sé qué pasó, mi hijo era mecánico, trabajaba en el sindicato municipal, podrán decir cómo en tantos que es un ajuste de cuentas”.
"Quiero la verdad, porque acá Justicia no hay en Santa Fe. Quiero hablar con el ministro (de Seguridad, Marcelo) Sain y que me diga la verdad: saber por qué a mi hijo le dispararon 40 tiros en la puerta de la casa de la madre", reclamó la mujer.