En el dictamen en el que pidió las indagatorias, Pollicita consideró que “es posible afirmar que los nombrados, excediendo las facultades conferidas, manejaron fraudulentamente los fondos públicos a su disposición, en un claro beneficio propio y hacia terceros, generando con ello un perjuicio económico de especial relevancia para la administración estatal”.
Lufrano quedó al margen de cualquier imputación ya que el fiscal consideró que la maniobra no terminó de concretarse “por el estado público de la situación que llevó a la presidencia a adoptar medidas con miras a recuperar parte de los fondos y ordenar una investigación interna”.
Según informó el canal LN+, el fiscal solicitó el procesamiento de todos los involucrados al juez Luis Rodríguez.
Al dar a conocer el caso, el Gobierno informó que las personas que aparecían en las filmaciones hicieron tres retiros en efectivo, por un total de $11,4 millones: 2 retiros de unos $5 millones y un tercero de $1,4 millones.
El Ejecutivo también informó que para ese entonces se habían devuelto $8,08 millones de en efectivo y se obtuvo documentación respaldatoria de gastos, sujeta a la auditoría en curso, por $3,31 millones.
Parte del dinero que apareció en efectivo en un bolso iba a utilizarse para cubrir gastos de la miniserie Los amores prohibidos de Belgrano, a cargo de la TV Pública, que está basada en el libro de Florencia Canale, reconocida autora de novelas históricas.