Bajo la consigna "Sin salario no hay salud", el gremio se movilizó durante tres días en diferentes puntos del país para exigir un aumento salarial.
“Hicimos marchas lunes, martes y miércoles. Pedimos por un salario digno y los empresarios aducen cuestiones de financiamiento. Lo fundamental es recomponer el salario de 270 mil trabajadores en todo el país”, remarcó Héctor Daer, secretario general de ATSA y triunviro de la Confederación General del Trabajo (CGT).
Y justificó: "Vamos a parar porque no vamos a resignar nuestros salarios. Porque fuimos los que enfrentamos la pandemia y pusimos el cuerpo desde el inicio, cuando ni siquiera había protocolos. Y, sobre todo, porque nuestro reclamo es legítimo".
Mientras, un referente de la Unión Argentina de Salud (UAS), entidad que nuclea a las principales organizaciones de medicina privada, explicó a Página 12: "No se pudo llegar a un acuerdo porque los empresarios no pueden trasladar los aumentos de los costos que implica un aumento de paritarias hacia sus clientes naturales, que son las obras sociales, el PAMI y la medicina privada".
La otra parte
Ahora bien, por parte de las clínicas y sanatorios indican que el principal obstáculo para la discusión salarial radica en la imposibilidad de brindar aumentos salariales a leo empleados si sus financiadores no actualizan sus cuadros tarifarios.
Al conflicto, se suma la posición del Gobierno respecto a la medicina privada, ya que retrasa los aumentos a las clínicas de prepagas. Incluso, la última suba salarial la tuvo que autorizar la Justicia.
Desde sanidad, si bien reconocen que existe un problema de financiación del sistema de Salud, insisten en el reclamo y aseguran: "No vamos a aceptar más prórrogas, ni excusas".
"Eso es un problema que tienen que resolver nuestros empleadores. Nosotros reclamamos un salario que creemos que es justo para aquellos trabajadores que fueron todos los días a trabajar, que más se arriesgaron y más cuidaron a los enfermos durante la pandemia", aseguró el secretario general de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), Carlos West Ocampo.