Una encuesta realizada a fines de marzo por la consultora de Jorge Giacobbe mostró que un tercio de quienes tienen imagen positiva del Presidente señaló la "contradicción política" que representó el jefe de Gabinete -al que le imputan comportamientos típicos de la "casta"- como el elemento que "más molestó" del caso.
Un 42%, en cambio, respondió que fue la "cobertura de los medios" sobre los episodios lo que más le fastidió del asunto. A ese público le habla Milei cuando cierra la sala de prensa de la Casa de Gobierno y en el Congreso les grita "chorros y corruptos" a los periodistas acreditados que solamente le hacían preguntas.
La encuesta de Giacobbe le adjudicó a Adorni un 21% de imagen positiva, cuando en su serie histórica logró picos cercanos al 60%.
Después de Javier Milei, Adorni era uno de los integrantes del Gobierno con mayor aprobación. Esto le valió la candidatura a legislador porteño con la que le ganó al peronismo y al PRO en su propio territorio, generando expectativas de un futuro político prometedor.
¿Pudo el jefe de Gabinete haber evitado tal erosión de su imagen si hubiera aportado su versión de los hechos más tempranamente?
Es que a medida que se prolongaba el silencio de Adorni proliferaba la aparición de elementos que aumentaban las sospechas.
Adorni dijo en un primer momento, y lo reiteró este 29/04 en el recinto, que él pagó los viajes de su familia al exterior. Pero en el caso de aquel vuelo privado a Punta del Este, consta en sede judicial que fue su amigo Marcelo Grandio el que abonó el servicio.
También se desató la controversia alrededor de los inmuebles del ministro coordinador, ausentes en las declaraciones juradas, con las singulares hipotécas de particulares para adquirirlos. Ahí entró la pintoresca escribana Nechevenko para aclarar que Adorni hizo en estos 2 últimos años -ya como funcionario- las operaciones inmobiliarias que no había hecho en los 15 anteriores.
Adorni y el Gobierno esperan que tras el test del Congreso la presión sobre el jefe de Gabinete mermen. Pero la causa por enriquecimiento ilícito sigue abierta. Ahora el fiscal Gerardo Pollicita solicitó una análisis patrimonial del funcionario. Probablemente pase bastante tiempo hasta que se resuelva su procesamiento o sobreseimiento.
Es una incógnita si una explicación temprana de Adorni pudo haberle evitado un derrumbe de su imagen y la destrucción de su capital político. Milei no le suelta la mano y sostenerlo se ha convertido para el Presidente más en un demostración de fuerza que de la inocencia de su funcionario. Con el costo que eso puede provocarle.
Pero difícilmente Adorni sea el candidato de LLA a jefe de Gobierno porteño, como parecía posicionado tras su desempeño en las elecciones locales del año pasado.
Habría que imaginar alguna especie de milagro político para que Adorni recupere toda la imagen que perdió en este tiempo.
Y las explicaciones de este miércoles parecen llegar tarde para su redención.