En cuanto a la responsabilidad de los empresarios, Elorrio sostuvo que “el rol de Oil Combustibles dentro del Grupo Indalo era el de una caja, una fuente de recursos a través de ITC (el impuesto a los combustibles) que no se pagaba en tiempo y forma”.
“Pudo probarse que los fondos líquidos exigibles producto de la falta de pago por parte de la empresa fueron desviados por Fabián De Sousa y Cristóbal López en perjuicio del patrimonio nacional, hecho a través de préstamos intercompany a las empresas controlantes y vinculadas que conformaban el grupo indalo, del cual De Sousa y López tenían control y eran sus beneficiarios finales”, afirmó García Elorrio. “Los imputados De Sousa y López tomaban los montos del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) como recursos propios”, consideró.
"Todo fue posible en el otorgamiento de los planes de pago de manera ilegítima y las omisiones del organismo recaudador”, dijo en relación a la AFIP, del que sostuvo que llevó un "control superficial" sobre el asunto.
El fiscal consideró que López y De Sousa fueron partícipes necesarios del delito al no pagarle los impuestos al fisco, mientras que Echegaray fue considerado coautor, e insistió en que no se trata de una maniobra de evasión fiscal, sino de un hecho de corrupción.