En USA, por ejemplo, hay grandes disparidades geográficas en cuanto a la aceptación de la vacuna. Mientras que en California y Nueva York, el porcentaje de vacunados rozaba el 60% en junio, en el sur (estados como Luisiana, Misissippi y Alabama) el porcentaje de vacunados ronda el 35%. No es por falta de vacunas. Es por falta de voluntad de vacunarse.
Múltiples encuestas muestran que los europeos están entre los más escépticos en cuanto a recibir las vacunas. Una encuesta de fines de 2020 mostraba que en Francia, solo el 59% estaba dispuesto a recibir una vacuna contra el Covid-19 con eficacia y seguridad comprobada. Eso explica por qué el presidente Emmanuel Macron ha recientemente impuesto medidas que practicamente son un forzamiento a la vacunación, muy resistidas por parte de la población, que el fin de semana pasado marchó en contra de estas medidas.