“Aseguraron que yo era agente de inteligencia y, una década más tarde, no han conseguido ninguna información en ese sentido. Gendarmería nunca hizo autopsias pero dice que Nisman tenía la nariz rota, algo que se contradice con los informes de los peritos de la Corte Suprema” denunció Lagomarsino.
Ese Cuerpo Médico Forense, que realiza cientos de autopsias por año, concluyó: “ninguna de las observaciones contenidas en los aspectos médico-legales del informe técnico elaborado por la querella, en forma individual o en conjunto, indican con certeza pericial médico-legal que se haya tratado de un hecho homicida”
Eduardo Taiano.
Fiscal Federal Eduardo Taiano
El informe del fiscal Eduardo Taiano
El fiscal federal presentó un informe donde reconoció “al día de hoy no sabemos si los autores del homicidio pudieron haber salido del departamento por la vía de acceso ubicada en la cocina que nadie advirtió durante los primeros momentos de la investigación".
La frase desnuda que, una década de lo sucedido, no existe hipótesis alguna que explique:
-cómo el grupo ingresó al edificio sin ser detectado; -cómo subió al piso 13 sin ser visto
-cómo salieron de un baño que estaba cerrado por dentro,
-cómo no hay señales de pelea o desorden alguno
-cómo después de matar al fiscal, salieron del baño sin dejar rastros, ni huellas ni pisadas, en los charcos de sangre.
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Alberto Nisman falleció hace 10 años
En el informe del fiscal Eduardo Taiano se omitió que, antes de pedirle el arma prestada a Lagomarsino, Nisman intentó pedirle también un arma a uno de sus custodios, Rubén Benítez.
El elemento fundamental del que se vale el fiscal federal es un informe de la Gendarmería Nacional, hecho cuando la fuerza era conducida por Patricia Bullrich, en 2017.
Dicha investigación dijo que a Nisman lo durmieron con una droga llamada ketamina, pero no pudieron decir ni qué cantidad ni cómo se la suministraron.