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Horacio Rodríguez Larreta, Cynthia Hotton y Diego Santilli.
Instagram: Cynthia Hotton.
Además de manifestar que cree en las internas y que no va a condicionar el desarrollo de cómo se configure el tablero en la Provincia de Buenos Aires, Macri suele expresar desde hace tiempo una preocupación más importante. La fuerza política que él creo ya no representa lo nuevo. Y muchos dudan que sea el cambio que tanto le redituó a lo largo de estos años. Reeditar esa mística y épica que, incluye hasta un color identificatorio, es un enorme desafío. Ese lugar ya lo ocupó Javier Milei. Guste o no, aún con las criticas que recibe por sus formas es lo que están constatando, con números en la mano, en muchas comunas del Gran Buenos Aires. Pero también en el interior del País.
Gobernadores que tienen datos donde en sus provincias el economista mide 30 puntos y jamás piso el territorio. O como trascendió hace unas horas, en San Luis es quien más mide por encima del oficialismo local y Juntos por el Cambio. De allí que los armadores de Javier Milei no muestren desesperación por cerrar acuerdos locales que los condiciones a ellos. Son ellos los que están en capacidad de hacerlo. Al menos por ahora. Gobernadores que tienen datos donde en sus provincias el economista mide 30 puntos y jamás piso el territorio. O como trascendió hace unas horas, en San Luis es quien más mide por encima del oficialismo local y Juntos por el Cambio. De allí que los armadores de Javier Milei no muestren desesperación por cerrar acuerdos locales que los condiciones a ellos. Son ellos los que están en capacidad de hacerlo. Al menos por ahora.
En el conurbano, desde el año pasado, se da un fenómeno muy presente. Cuando se hacen mediciones en términos individuales, es decir no por fuerza política, aparece Cristina Kirchner encabezando la lista y luego Javier Milei. Ya en varios casos la sumatoria de los candidatos de Juntos por el Cambio no superan al diputado libertario. Hay un escenario partido en tres.
De continuar esa lógica, se abren muchos interrogantes de cara a las PASO. ¿Puede Cristina Kirchner pensar en ser candidata a Presidente? “Puede”, razona un fino observador político. Y agrega: “Aún con muchas chances de perder, tiene un voto consolidado que le podría permitir sumar fuerza en el congreso, ganar la provincia de Buenos Aires y pararse como la única opositora convalidada ante el gobierno que venga. Ante ese escenario, la opción judicial podría pasar a segundo plano”. El razonamiento es muy similar al que hacen desde La Cámpora y sectores que la quieren sí o sí en la cancha como candidata. ¿Y Sergio Massa? El ministro está a punto de cerrar la revisión con el FMI luego del viaje a Estados Unidos y no se baja de ninguna posibilidad de ser candidato. Es más, él cree que a finales de abril podría estar el panorama más claro. Elucubraciones. Como en casi todos los casos.
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Sergio Massa y Janet Yellen.
Ahora bien, el fenómeno Milei permite aventurar otro gran interrogante. Si llegase a existir paridad en las paso entre el Frente de Todos, Juntos por el Cambio y la Libertad Avanza, será clave observar el resultado de la interna entre Larreta y Bullrich. Si la ganara el Jefe de Gobierno porteño, Milei podría ser favorecido con los votantes de Bullrich. Desde USA alguien arroja: “esto será Massa vs Milei”. Y si la ex ministra de seguridad ganase, entraríamos en una situación muy novedosa. ¿Crecerían las chances del oficialismo? Claro. Si Milei y Bullrich quedan parejos en la primera vuelta, el Frente de Todos estaría en condiciones de superar el 40 por ciento de los votos en todo el país, y soñar con la tan mentada diferencia de 10 puntos. Allí dependerá mucho de quién sea el candidato. Un perfil más moderado podría captar los votantes de Larreta. En fin… el clásico juego de estos tiempos. La realidad suele ser muy dura con las proyecciones previas.
Esta situación la constató, en una reunión reciente un intendente del corredor norte ante sus funcionarios, luego de leer los trabajos de campo que le trajeron. “Esto es peor que en el 2001. En aquel momento el enojo era contra el presidente, legisladores y algunos gobernadores. Ahora es contra lo público. No se salva nadie. Hasta un empleado municipal suele ser mal visto”, contó ante los presentes.
En parte, es lo que explica el crecimiento de quienes puedan mostrarse lejos de eso. Ser desconocido hoy en política puede ser un activo y no una carencia. Otro dato de color que alumbra este momento particular. La descarnada interna de Juntos por el Cambio inauguró una nueva amenazada de aquellos que puedan quedar excluidos en los cierres. Ya son varios los que esbozan “si me cag…me voy con Milei”. ¿Habrá lugar para todos?
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